Hay muchos chistes sobre el mitin febrerista que mañana, el 27 de febrero del año en curso 2026, marca lo que celebramos hoy como el aniversario de la Independencia Nacional. Desde que el trabucazo del patricio General Mella obedece a que "hubo que disimular un incidente de una flatulencia" hasta que dicho evento fue "un arranque" de los "jovenes inexpertos" que estaban embriagados con ron en la casa del patricio Doctor Sanchez. Sin embargo, esto me obliga para mi breve reflexión de hoy a tocar tres aristas.
La primera es: ¿que podemos decir a nivel academico de estos "chismes-mitos" que forman parte del "folclor urbano"?. La segunda es: ¿que dicen esos memes de nuestra mitologia nacional sobre nuestros origenes de nosotros como pueblos?. Porque a veces un chisme falso dice mas que un rumor que resultó ser cierto...Y tercero, ¿porque hablamos hoy de la "Independencia Nacional" en vez de "la separación" o "la fundación de la República"?. Cuarto, pero no menos importante, quiero finalizar reflexionando sobre el derecho y deber de los haitianos y los dominicanos a convivir pacificamente porque la isla es una e indivisible como cuerpo biologico, pero los pueblos contenidos en la misma bien es cierto que requieren de cierto grado de federalismo para alcanzar las metas colectivas consagradas en las constituciones de ambos pueblos.
Me parecen curiosos los primeros dos puntos vistos a la luz de las ideas de tres pensadores criollos. El primero es el Dr. Zaglul que nos propone que "la idea de infravaloración que tenemos de nosotros mismos como pueblo, es un sintoma de una depresión colectiva ancestral grave, nos hace pensar que somos incapaces de hacer algo bueno, menospreciar nuestras aptitudes" y de que nuestra idiosincracia de "hacer un chiste de lo serio y serio de lo chiste" obedece en parte a "mecanismos de compensación" para dicho cuadro. Paralelamente, para el misterioso pueblo que le atribuye su existencia al favor de 'La Divina Providencia', observan pensadores como el Dr. Moscoso Puello que "la irreverencia excesiva es un mecanismo de supervivencia obligatorio en una sociedad como la nuestra". En palabras del vulgo, el dominicano es 'freco' por necesidad. Tercero y ultimo, el Dr. Ferrán SJ (sec.) construye como nuestras condiciones materiales de existencia, la economia, ha creado un colectivo en parte significativa interdependiente. De ahi que me tiene perfecto sentido que la sacralización de los Padres de la Patria de la República Dominicana coincida con su "infravaloración e irreverencia excesiva" frente a los mismos. De mas esta decir que esos rumores del "folclor popular", para mi entender, no es mas -al menos en parte-que el dominicano en sus usuales "frecuras" e "infravaloraciones de lo propio" y un simbolo de que 'El Cristo de La Libertad', en palabras de uno de los Padres de la Democracia nuestra, puede ser para los dominicanos un semi-dios pero es uno al cual no le dejaremos de recalcar que era ciento por ciento humano.
En segundo lugar, quiero traer a colación la tercera interrogante: ¿estaban plenamente conscientes los dominicanos que protagonizaron el mitin del 27 de febrero del año 1844 de la trascendencia de su accionar? Creo que si. Existe la teoria de que los actores historicos no actuan plenamente conscientes de su rol teleologico. Yo no creo que Duarte, Sanchez y Mella ni Bolivar, Louverture y Martí se sorprenderian del estado actual de la cosa nacional y regional si dieran un vistazo hoy porque seguimos en los mismo temas: división, incoherencia, entreguismo a medias y actores que protagonizan el escenario con muchas contradicciones en un escenario igualmente contradictorio.
Mas, creo que Duarte era más que un criollo resentido con los peninsulares. Eso me inspira a postular una idea: la excepcionalidad dominicana como precedente de la excepcionalidad americana que proponen actores influyentes desde Washington D.C. Dato poco conocido: el primer presidente de la República Dominicana y el primer presidente de los Estados Unidos de América son parientes. De ahi que algunos especulan que el proyecto de los revolucionarios americanos del 1776 necesita de la antesala del proyecto de América como la Nueva Atenas ensayado de manera primigenia en su ciudad primada, sitio que me enorgullece pensar como uno en el cual llevo atado por lazos familiares ancestrales facilmente veintiuna generaciones, y eso solo en la figura de este espacio terrestre que es "el Distrito Nacional de Santo Domingo", estimando mi A.D.N. taíno en un 5% a segun un vistazo preliminar parcial a mi genoma y los relatos orales que tildo de fidedignos sobre la genealogiá de mi familia. Menoscabar el mitin febrerista como el mas importante en la historia del pueblo dominicano constituye, a mi juicio, un irrespeto a hechos demostrables con pruebas fehacientes: un proyecto con alto grado de elaboración, conmemoraciones desde el primer aniversario con proclamas y discursos, alto grado de cohesión de intereses muy disimiles como los de las clases bajas afines a Boyer y los grandes terratenientes representados por Bobadilla cuyas tierras eran codiciadas por altos mandos del poder haitiano, entre otras aristas...
Eso me trae a un ultimo punto: menospreciamos a los patricios con irreverencias y, en ocasiones, desprecio entreguista cuando perdemos la fé en nuestra autosostenibiblidad como nación independiente en el Mundo Libre. Pero no deja de ser el mitin del Domingo 27 de febrero del 1844 algo dificil de ser fortuito: el manifesto propugnando por la separación con Haití tenia desde el 16 de enero de ese año circulando. Boyer acababa de partir al exilio justo un año antes, y el Presidente haitiano que le sucedió provocó tanto disgusto entre haitianos y dominicanos que solo duró un año. Bien es cierto que es a inicios de la dictadura de Trujillo que se empieza a hablar de la Independencia Nacional, viendo al concepto de nación en 1930 como una herramienta para unificar a un pueblo muy fragmentado en pos de aunar esfuerzos para concretar las aspiraciones colectivas. Pero observo lo que tengo a mano, y veo que el 27 de febrero ha sido y será una fecha vital en el proyecto Nueva Atenas.
De ahi que finiquito compartiendo que celebrar la victoria del pueblo dominicano en su pugna por su autorrealizacion via la libre determinación no implica en ningun sentido desmeritar las hazañas homericas del vecino. He dicho antes, y mis estudios particulares me han reforzado dicha noción, que en las relaciones dominico-haitianas confluyen intenciones malsanas de ambos lados y vocación de amistad honesta de ambos lados también. Se ha usado la figura del "hermano siamés" y lo veo valido: asi como hermanos siameses que comparten un estomago tendrán problemas si uno decide beber vino y el otro quiere ser el conductor designado "del coro", veo menester cooperación internacional del mas alto nivel para organismos biologicos como la cordillera central y la hoya de Enriquillo porque como cuerpo biologico el espacio que compartimos con Haití en el Gran Caribe tiene necesidades que debemos respetar por temas de seguridad y soberania; la frontera dominico-haitiana está jurídicamente clara para ambas partes desde las negociaciones con el gobierno haitiano emprendidas por el hijo de Doña Julia Altagracia Molina Chevalier, la constitución haitiana actualemente vigente reconoce a la República Dominicana como el limite geografico oriental y un Acuerdo Bilateral de Cooperación Técnica -aprobado por ambos congresos- que incorpore la gestión ambiental basada en evidencia seria coherencia con ambas jurisprudencias.
Es cuanto.
Posdata: Gobernar es saber que la comida de la gente no puede ser un lujo, porque cuando el bolsillo sufre, sufre la mesa de cada familia dominicana. La paz de nuestros barrios no se negocia con promesas; se construye devolviéndole la seguridad a las madres que hoy temen ver salir a sus hijos. Con voluntad el campo florece, y es tiempo de volver a poner el corazón en quienes producen lo que el país consume.


