Saturday, January 17, 2026

Seguridad democratica 2.0

Seguridad democrática 2.0


    Propongo que la doctrina de la seguridad democrática a la luz de las idiosincrasias dominicanas es mínimo un punto de partida hacia una reformulación posible orientada al bienestar común de la sociedad dominicana. Elaboraré brevemente algunas aristas de esta idea aquí. Por lo tanto, trataré la doctrina de la seguridad democrática y la idea de las idiosincrasias dominicanas para, tras ver los nexos entre ambos constructos, vincularlos y proponer una reformulación orientada al deber del estado dominicano de garantizar el bienestar de sus poblaciones.


     Es frecuente que los estados afirmen su misión de velar por el bien común vía salvaguardar por que los ciudadanos gocen de paz y libertad; para ello, se busca salvaguarda de garantías predecibles y se establecen deberes fundamentales así como también la existencia de los mecanismos esenciales para su cumplimiento. Un deber estatal para con sus ciudadanos: garantizar disfrute del derecho a seguridad en equilibrio con derecho a libertad. 


    Con respecto a esto, se ha propuesto una herramienta: doctrina de la seguridad democratica. Podemos suponer su principal postulado como la precedencia de la libertad con respecto a la seguridad. En palabras más llanas, “puede haber seguridad sin libertad, pero jamás libertad sin seguridad”. Es una evolución de otra teoria dominante previamente: la doctrina de la seguridad nacional. La diferencia radica en perseguir los mismo fines, el orden como garante del bienestar, mas haciendo énfasis en la dignidad inalienable del sujeto considerado el “enemigo interno”. 


    Hago un énfasis ahora en las insularidades y fragmentaciones del espacio dominicano avaladas y ocasionadas por sus singularidades en comparación con sus pares: por ejemplo, vemos alta heterogeneidad climática en proporción con el ámbito territorial. De ahí,  hincapié en otro punto: bajos niveles de conflictividad de la sociedad dominicana en comparación con otras sociedades americanas, a segun mediciones empleadas por instituciones de notorio arraigo en la cosa pública del orden globalizado. Mención necesaria de la aplicación disímil de la doctrina de la seguridad nacional en la República Dominicana durante el período tradicionalmente denominado en nuestros discursos como "La Guerra Fría" con respecto a sus pares en la región. 


    Todo esto con motivo de que delimitar reformulaciones posibles de la doctrina de la seguridad democrática para dicho país en la época actual, que es de transición de la pos-GuerraFría hacia lo que académicos han tildado de "La Era de la Competencia de las Grandes Potencias" y "La era de la multipolaridad", amerita los antecedentes de la doctrina y los porqués de los mismos.


    Procede, propondremos, que debemos traer a colación  al debate las idiosincrasias del pueblo dominicano. Si vemos, por ejemplo, la economía de la madera, el beisbol, la emigración, el azúcar, el tabaco, el contrabando, el hato, la cultura, las rentas, la burocracia estatal, la agricultura de subsistencia, el turismo, la minería, la fábrica y el comercio de toda indole, observamos una plétora de actividades que, en virtud de sus diferentes naturalezas, arrojan un colectivo altamente diverso. Esto es un punto de partida para preguntarnos cómo es el terreno a fin de conseguir metas que se plantean desde perspectivas que buscan equilibrar las libertades civiles individuales con salvaguarda de paz social de colectivos. Con estas líneas propongo reformulación de los instrumentos para alcanzar dicha aspiración, equilibrio de seguridad ciudadana con libertades civiles, a través del conocer las idiosincrasias que componen al pueblo que afirma ser primogénito de América. 


    Queda pendiente mencionar limitaciones visto que la brevedad del escrito no hace justicia a la complejidad del tema, salvo visto el mismo como una propuesta de punto de partida. Es por ello que afirmo que las lineas que anteceden a estas deben brincar de breve descripción y contextualización hacia la síntesis generativa para generar propuestas concretas. 


    Agradecimientos como de costumbre a todos los que han hecho estas lineas posible, se emplearon varias fuentes y es menester recalcar la influencia de Fernando Ferrán S.J. (sec) quien laboro para situar las ideas del antropólogo cubano Fernando Ortiz y el sociólogo dominicano Pedro Bonó sobre la influencia de la historia económica en la idiosincrasia actual. Por igual a mi alma mater la Universidad de la Tercera Edad por mi formación jurídica. Entre otras personas, al historiador israelí Yuval Noah Harari quien es responsable de exponerme a perspectivas que emplee como la dialéctica aplicada a la axiología histórica. 


    

¡Sin comentarios!

Saturday, January 10, 2026

CUENTO CORTO: El AMET

El AMET


        Estaba perdido, en Belén con los pastores, el joven Yulai José Leopoldo de la Rosa Céspedes. Sabía dónde estaba, pero tenía su mente hecha un chanchullo. El supervisor del centro de llamadas donde laboraba en Santo Domingo de Guzmán “apretandolo” para que mejore desempeño porque acababan de subir las métricas necesarias para obtener el bono de incentivo por rendimiento y, encima de, se rumoraba que el cliente de dicho proyecto pronto se iba a marchar de la empresa y que la empresa podría tener que despedir a algunas personas. Él tenía cinco años laborando como “empleado modelo” y los cuchicheos sobre sí darían la cesantía o no era un murmullo constante en los pasillos.


Yulai tenía mil cosas en su mente. Su carro podría apagarse en cualquier instante. Un mecanico del barrio al lado de su ensanche ubicó la pieza pero él necesitaba cobrar para comprarla. Tenía el celular encendido a toda hora porque su mamá tenía un problema, pero entonces al día recibía varias llamadas. Había aplicado a un prestamo para refinanciar sus deudas pero solo recibía varias llamadas de ofertas para nuevas tarjetas de crédito y ya el tenía tres. 


Es ahí que, intentando poder colgarle rápido pero de manera decente a una representante de un banco que intentaba venderle una tarjeta, diciéndole que estaba manejando, una oficial de la Autoridad Metropolitana de Transporte le hace señas para que se estacione en una esquina. Procede a decirle “te llamo ahora, que me paró una AMET”, y le cuelga. 


Yulai siguio su camino como si no fuera con él. No tenía el cinturón de seguridad puesto. Encima de, para esquivar a la AMET, de manera instintiva, se metió en rojo también. No tenía los papeles al día. Llegó a la empresa y desempeñó sus labores ordinarias como de costumbre. Su supervisor le increpa el motivo de su tardanza, diciendole “Ya con esta son cuatro, te voy a dar una amonestación”. 


Yulai pierde los estribos. Arranca el monitor de su estación y lo estralla en el piso. Sintió deseos de golpear fuertemente en la nariz a su supervisor, pero decide evacuar. Recoge sus cosas y se larga rapidamente. El agente de seguridad de la puerta levanta la mirada, y de inmediato la agacha y continua viendo la pantalla de su celular sentado en la garita desde la cual custodia esa parte del edificio. 


Saliendo del parqueo, a siete esquinas, se le apaga el carro. Le habían presentado a un Coronel de la Policía Nacional que le había obsequíado una tarjeta de presentación firmada a mano con fecha. De inmediato lo llama, y le pregunta si está en la zona. “Si”, dice el coronel de manera pausada y estoica. “Mi compadre anda para San Juan de la Maguana y necesito que me yompeen el carro”, comienza a decir Yulai. Iba a decir otra cosa, pero el Coronel lo corta con un “Voy para allá, mandame tu ubicación”. Así hace él y en más o menos veinte minutos llegá junto con su compadre en el carro quien exclamó “¿¡Y que fué?! ¡¿Te dejaron bota’o?!”.


Yulai se sonrojó y dijo que sí. El coronel, el compadre y Yulai inician sus maniobras para encender el vehiculo. El coronel le da cinco mil pesos en efectivo y le dice “Terminame de arreglar esa vaina por favor”, previo a partir en su lujosa Nissan Patrol que compró de oportunidad a un extranjero que tenía que marcharse del país. Previo a llegar a su casa, le compra algo a un propietario de una fritura quien de inmediato echa una carne a freír. Su hijo le pasa la caja de fosforos diciendole “Mira lo’ fo’foro’ ”. “¡Gracias, no queria pararme en el colmado!”, respondió. Le da un billete de quinientos pesos y se marcha a su hogar. Recibe un e-mail con una invitación para aplicar a otro centro de llamadas, ya tenía como una hora en el buzón de entrada, pero decide atender eso mañana.


FIN.

Tuesday, January 6, 2026

El eterno retorno del power broker desindividuado

El eterno retorno del power broker desindividuado


    El otro día me apetecía un estofado de bacalao, compré unas patatas red bliss y, paralelamente, preparé un moro de guandules con curcuma de acompañamiento. No dejo de pensar que quizás menos carbohidratos y más bacalao hubiese sido lo ideal con bolsillo ajeno…


    Eniwei, aquí entre nos, prepare suficiente para sacarle tres cenas. Tengo una diminuta arrocera eléctrica que estoy seguro no consume más de 0.3 kWh por hora. Ahi mismo hice el arroz con guandules y un poquito de aceite de oliva porque hay que ponerle un chin para que el arroz amarre bien. Al otro día, me antoje de una pizza y me di un permisito. Pero, al día siguiente, me cayó de maravilla dicho plato bajo en grasa y alto en fibra. Mas hubo un pequeño percance…¡La arrocera no encendía!


   ¡Se me paró el corazón! Como de costumbre, le pongo un poquito de agua de beber al arroz que estaba en la nevera, y enciendo la arrocera para que recaliente. O, mejor dicho, intente encender la arrocera, que no encendía. ¡Ay bendito! ¡Pensé yo se había dañado! ¿Qué pasó? ¿”Pego el tiro” por vieja? ¿Se mojo? ¿Le cayo agua? ¿Se quemó por un subión de voltaje? Me pareció extraño que estaba conectada, a simple vista…recuerdo haberla desconectado, en muy buena medida porque si no se desconecta se enciende por default el keep warm


    Sin embargo, antes de botar los lagrimones, decido conectarla en otro tomacorrientes a ver si fue que el tomacorrientes fue el que caducó, y no la arrocera. Y eureka…ahi estaba el problema, ¡la arrocera ni siquiera estaba conectada! Lo que estaba conectado era la licuadora. Creo que a todos los afortunados que tuvimos television con cajita de cable y un DVD player nos llegó a pasar algo similar…Que la tele no funciona, pero hay que ver antes que nada si es que uno conectó el Nintendo o el aparato de los DVDs pensando era la caja del cable o la televisión porque esos cables a veces se parecen.


    Intenté con todas mis fuerzas no sacarle una moraleja, mas mi esfuerzo fue inútil y en vano. Y es que el humano, al punto que algunos teorizan sobre la apofenia patológica, a veces le busca “la quinta pata al gato” donde no lo hay. Se pudiera teorizar que dicho episodio nos recuerda que no es solo llamar, es llamar al número indicado. De nada sirve conectar la licuadora si lo que queremos que prenda es la arrocera. Más, como dijo Sigmund Freud, a veces un cigarro es solo un cigarro.


  Creo que este pequeño suceso de menos de quince minutos ilustra algo más importante. Y no a pesar de ser algo menos profundo, sino en virtud de ser algo que quizás me suele eludir, como confesaré en breve, por ser menos profundo. Creo que este episodio ilustra, vía una menudencia cotidiana, la humanidad de los actores en el quehacer diario. 

    

        No somos máquinas. Aquí vimos a un actor racional, yo quien les habla, haciendo una operación simple, encender una arrocera, con una externalidad negativa: un flujo de estrés pequeño, agravado por lo imprevisto, que ocasionó que dicho actor racional de manera inconsciente actuó de manera irracional porque, instintivamente, como humanos tenemos mentes que buscan optimizar sus recursos y por ello a veces se confunden: parece que a mi cerebro le pareció una buena idea “jugárselas” con ver un cable conectado detrás de la arrocera y asumir por instinto que tenía que ser el de la arrocera y no el de la licuadora que había empleado hace poco para hacer unos domplines con el adjunto dough kneader que sirve para amasar masas. 


    Dije una vez que el primo tercero de mi abuelo, S.E. Danilo Medina Sanchez, de seguro por su formación uasdiana y boschista, a veces olvidaba que los seres humanos no tenemos una calculadora platanera en el pecho, sino un corazón humano. Con eso, quise advertir de un malestar de nuestras democracias: los cálculos tecnocráticos fríos que no ponen en su justa dimensión, y no necesariamente con mala fe, que no basta con “jugar bien”, también hay que “jugar bonito”. 


    Vicisitudes de la democracia: el otro día me hablaron del exorbitante gasto gubernamental en publicidad de las ejecutorias de la administración Abinader, y me vino a la mente la teoría hipolitoniana de que “la democracia cuesta dinero”, relacionada con la teoría de gestión poblacional “pagar para no matar” de S.E. Leonel Fernandez, todas herederas directas de las fábricas fantasma con chimeneas de humo de carbón vegetal cuyo único fin era persuadir a la gente que el gobierno del Dr. Balaguer S.E. aplicaba una política de incentivo industrial exitosa (que me consta esta documentado con pruebas fehacientes), pero bien siempre han dicho “out of sight, out of mind”; cariñosamente, en la lengua del León de Castilla, que ya no está soberbio, “ojos que no ven, corazón que no sienten”. 


    En la otra esquina, no obstante, he hecho crítica, quizás con más ahínco, a la negación de las realidades de las estructuras materiales que nos venden en algunas vertientes del coaching contemporáneo los influencers que monetizan sus canales con muchísimo éxito. Creo en la agencia y en la estructura. 


    Por ejemplo, el C.E.O. de McDonald’s dijo -a según reportó  Dominick Reuter en la revista Business Insider en diciembre del 2025- que “a nadie le importa tu carrera más que a ti”, pero esto obvia la realidad estructural de la corporación transnacional cuyo único norte es maximizar ganancias monetarias de manera trimestral y puede problematizar el subempleo voluntario pues, a veces, el ascenso por mérito le conviene más a la empresa que al empleado… 


    Para “sonar al mejor estilo del pueblo gallego”: tan problemático el que necesita una calculadora para leer Cien Años de Soledad, incapaz de verle valor a dicha obra de la cultura latinoamericana más allá del mercantil, como el biorregionalista que ve al Gran Caribe como un solo cuerpo mas obvia que, de la misma manera en que un cuerpo está compuesto sinergicamente de varias partes, es normal que dos hermanos adultos sean vecinos pero no por ello tienen que compartir habitación; las buenas verjas hacen buenos vecinos, si el humo de la barbacoa molesta al vecino la jurisprudencia americana ha dicho que hay que conciliar, y la dominicana también…¡Enfasis en que sean buenas las verjas, no todas las verjas son buenas…!


    Es ahi que hago un mea culpa: confieso que he pecado por omisión por ignorancia invencible, pero los últimos acontecimientos en el tablero de ajedrez geopolítico me obligan a confesar que el homo economicus no siempre subordinado al homo moralis menoscaban, dentro de las antropologías posible, al homo fallibilis


    En palabras más llanas, no es que asumo al sujeto humano, tanto a nivel individual como colectivo, como el maximizador de ganancias con cabeza fría que no va a errar moralmente si no le conviene, plenamente consciente de que el ser humano puede errar por confusión. Es que entiendo que cuando analizo factores, tendencias y hago proyecciones, tal cual hice en mi escrito titulado “Regime change a la brigandina”, subestimo excesivamente que tan irracional pueden ser los actores que figuran en mis análisis que escribo para el blog.


    Me viene a la mente un colega cuando laboraba como teleoperador en una zona franca dominicana, que me comentó una opinión que no compartí del todo: el opinaba que lo ideal era rotar constantemente visto triquiñuelas que se le pueden hacer al empleado con seniority ya que puede ser poco deseable para un empleador el teleoperador con muchos años pues con cada año que pasa despedirle es problemático visto el regimen legal dominicano que consagra el derecho a la cesantía. El contrato indefinido, con el Código de Trabajo actual de la República Dominicana por ejemplo, le da flexibilidad al empleado y al empleador en cuanto a la terminación del contrato laboral de manera unilateral se refiere al inicio, pero desincentiva el despido del empleado sin causa justa con cada mes que pasa después de cierto tiempo. 


    Encima de eso, vemos en los sistemas capitalistas periféricos como el dominicano, que no es lo mismo que decir en la periferia del sistema capitalista (como la economía dominicana), aunque no se excluye dicha perspectiva, la problemática de la superexplotación que incluye, pero no se limita a, fenómenos como las "jornadas biológicas" superiores al nivel de reproducción de la vida de los empleados cuando estos ambientes artificiales con tasas de ocupación irracionales si se pretende prevenir altos niveles de rotación de la empleomanía, que crean niveles de fatiga vía, entre otros fenómenos, acumulación de cortisol en el cuerpo biológico superior a la capacidad del cuerpo para eliminarlo. 


        Dicho colega me dijo que “a ningún Call Center se le hace más de X cantidad de tiempo”. Yo le dije que el call center era un actor racional, porque se supone es una empresa con fines de lucro. Al fin y al cabo, la empresa con fines de lucro si no produce el lucro que se propuso, no está trabajando bien salvo que estemos frente a la estrategia de la bancarrota deliberada, e incluso ahí todavía estamos frente a una estrategia de maximizar ganancias, pero a más largo plazo… 


            Mas le doy mérito a su observación, pero una vez entendido que la promoción de las altas tasas de rotación en la empleomanía, de manera deliberada así sea posiblemente inconsciente, son estrategias racionales de maximizar ganancias. En aquel entonces, exploraba la noción de cómo en la industria del Call Center dominicana, la externalización de servicios de negocios de bajo valor agregado, había un factor que favorecía más al empleado que al empleador: más demanda que oferta de mano de obra (aunque la repatriación de teleoperadores que propone el Keep Call Centers in America Act 2025 y la automatización por IA están influyendo esto hoy en enero del año en curso 2026).


     Eso me llevó a pensar que la rotatividad era problemática para la industria, pero si la rotación es circular vía la figura del rehire se invierte el teorema. De más está decir que eso es incongruente con los valores dominantes de la sociedad dominicana, con aversión al riesgo y sacralización de la estabilidad laboral, lo cual trae tensiones: la fragmentación social que surge del pluralismo estructural de la economía actual. 


    Agrego que preveo mayor pluralismo estructural pero creo que el dominicano, pacifico y bueno en el fondo, inevitablemente pasará de la fragmentación social al mosaico vía el respeto al derecho ajeno que trae la paz social con mayor institucionalidad, de la mano del capital foráneo en un cuadro que, paradójicamente, cambia una neurosis por otra, pero la segunda por lo menos compra “civilización” y reducirá flagelos como la “fuga de cerebros” al “Norte Global”.


           Sin embargo, retomando lo del tiempo ideal que se le trabaja a un actor racional del sector privado, esto es, a una empresa privada, hago el mismo mea culpa en torno al que tanta racionalidad tiene el actor en primer lugar. El neomarxista obvia la ausencia, en ocasiones, del corazón; problemático como ya se dijo. Pero igual de problemático es sobrepreciar excesivamente la posibilidad de que la calculadora que el analista neomarxista de economía política bien asume “Fulano”, como buen homo economicus, tiene dentro de su cabeza, funcione correctamente. 


        El analista de temas de diversas índoles que emplea las herramientas del psicoanálisis neojungiano, por igual, puede en ocasiones olvidar dicha calculadora, pero como bien recuerda Freud con su frase “a veces un cigarro es solo un cigarro”, tan problemático como ver al cerebro meramente como una máquina, el olvidar que está abierto el debate, al menos en la academia mainstream del Norte Global y la Latinoamericana, sobre cuál es exactamente la diferencia entre la mente humana individual y el cerebro humano, es menospreciar que la idea del cerebro como una máquina para percepción consciente sigue vigente visto su validez por su utilidad siempre y cuando -a mi juicio- no se caiga en un mecanicismo de indole reduccionista.


    En escritos anteriores, compare al empresario con el político porque los dos bregan con energía: el empresario con la energía del trabajo muerto reflejada en un medio de intercambio que llamamos el dinero puesto al servicio de convertir trabajo vivo en trabajo muerto en especie. Por otro lado, el politico hace lo propio pero con la energía del poder que es el capital político (poder acumulado) puesto al servicio de maximizar el poder. Ambos operando, a su vez, bajo la misma lógica de la energía según la física: conservar, transformar, transferir. 


    Es por eso que para el título escogí la figura del power broker. Por lo regular, asociamos al que se identifica como el broker con el intermediario en operaciones de capital financiero. Mas creo cobra especial interés la teoría del eterno retorno tipo la película “El Día de la Marmota”, pero esta vez con el power broker desindividuado. 


        Tenemos al capitalista que brega con capital politico en vez de financiero, pudiendo transformar el primero en el segundo y vice versa, más le tildo del power broker porque luce interesado en transformar las energías en capital político y transferirlo a sus arcas y ponerlo bajo su mayordomía terrenal. Esta algo desindividuado. Nada nuevo, el eterno retorno, pero esta vez agravado por algo: en esta época con la persona, la imagen pública, curada con redes sociales e I.A. ademas de sus algoritmos y logaritmos, es más propenso a la desindividuación del power broker


        Hay una atenuante, no obstante, y es que aunque hay mayor propensidad a la desindividuación del mismo power broker de siempre, que cambia de forma mas no en fondo, hay por igual más contrapesos y balances para regular su poder. Un isomorfismo estructural que se observa a menudo: el antibiótico salva vidas, pero su abuso crea peores enfermedades, la tecnología nuclear sirve tanto para construir como destruir a gran escala (cosa que no deja de ser una transformación porque la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma…), y la I.A. sirve para aumentar la cantidad de dignidad en el mundo enormemente, pero también para reducirla de igual manera… 


        La masa irracional de Le Bon manipulada (y no lo digo en el sentido despectivo sino técnico) por el power broker desindividuado: el que tiene impulsos primitivos, como todos, así como también normas externas, como todos, y una brújula morar interna que media entre las normas externas y los impulsos primarios. El peligro yace en que el individuo desindividuado por una masa irracional actúa de manera irracional por las presiones de la masa irracional que mientras mas lo hace mas lo premia deprimiendo su brújula interna, que es lo que llamamos desindividuación. La esperanza: dicho individuo, si hace eso en exceso excesivamente, puede llegar a un punto en el cual pierda el poder y nunca hay un vacío de poder por mucho tiempo. Puede gustarnos o no cómo se autorregulan los mercados económicos, pero no podemos negar que hay cierta autorregulación de manera espontánea. Y así mismo funcionan los mercados de poder: el que vende liderazgo, si baja mucho la calidad, pierde el negocio. Mas, y esto es importante, están los negocios mediocres que sobreviven gracias a subsidios espurios; de manera de facto es quien se los da el que lo sostiene. ¡Quien te puso, te quita! 


    ¿Porqué vemos al eterno retorno del power broker desindividuado? ¡Porqué si! Unica respuesta posible frente a lo absurdo e irracional: no hay respuesta salvo la ausencia de una. Si hacemos un disparate sin sentido alguno, y se nos pregunta que en que cominos estábamos pensando, la mejor respuesta es esa: no estaba pensando, porque cuando se hace algo sin ningún motivo lógico, no podemos emitir una explicación lógica a posteriori. 


    Sin demeritar las fuentes de conocimiento no-racionales validas y utiles como el instinto y las corazonadas válidas, la intuición, tengamos en cuenta que en estos tiempos recios, que a mi me parecen mas la tormenta oceánica que el huracán, eso hace falta para navegar. “Viene turbulencia”, dice la guapa azafata. “Ojalá el sindicalista que supervisa al piloto automático no esté borracho”, dice un buen empresario. 


    Hoy, 6 de enero del año en curso, tenemos  que coincide el Día de los Reyes Magos con el aniversario del asalto al Capitolio en D.C. Curiosa yuxtaposición, una inversión propongo a nivel simbólico: la verdad universal sometida al poder divino en la figura de elites que se humillan ante un bebe en un pesebre versus la confusión y las masas insubordinados a la elite en el monumento que encarna la cúpula del poder atemporal. Fenómenos totalmente disimiles en forma, pero que no dejan de ser en el fondo respuestas humanas a la autoridad eterna. Vuelve a caer el día Martes en 11 años...

Es cuanto. 





    Nota: En España, tradicionalmente, al broker le llamamos el corredor; debe ser -desde la sociolingüística histórica humorística quizás más que desde los estudios etimológicos formales- porque posiblemente antes en España había que correr para cerrar el trato antes de que el burócrata cambiara de opinión, mientras que en Inglaterra se priorizaba la partición eficiente de las mercancías para agilizar la transacción so pena alguien sospechara algo de ocio en las manos del intermediario…

Wednesday, December 31, 2025

Una exhortación a mis congéneres más jovenes para el cierre del año en curso

ESP-LATAM


Una exhortación a mis congéneres más jovenes para el cierre del año en curso.


    Basado en lo que he vivido, en experiencias que yo he vivido, ya sea de manera individual o junto a mis congéneres de igual o más edad, emito el siguiente llamado para asegurar un próspero y feliz año nuevo, a pocas horas de cerrar el año en curso. He vivido, a mis treinta y tres años que cumplí el pasado penúltimo Viernes de noviembre, algunas experiencias que me llevan a considerarme el que ha vivido bastante desde la entrada a la edad para votar y ser candidato para el congreso, pero bien mucho menos que otros congéneres, colegas, amigos y aliados de mayor edad cronológica. Confieso que me vivo preguntando qué esconden los congéneres y amigos bien entrados en años, que joyas de sabiduría me esconden, quizás por muy buen motivo. Pues siempre hemos dicho que los años enseñan lo que los libros no explican y que la experiencia es la madre de la ciencia, por eso hay que respetar mas las canas con juicio y probidad visto que la juventud, llena de ideales, puede estar igualmente llena de desenfreno. Y esto es importante porque no hay atajo sin peaje. ¿Usted cogio un atajo medio “no-positivo”? ¡Cuida’o si se resbala con el gajo que tiro el que por ahi antes pasó y no tiro la basura al zafacón pa’ priva’ “en vivo”!


    Exhorto en primer lugar al cultivo del intelecto con cautela. El saber no cuesta, pero cuando trabajamos en darle valor agregado a nuestra mente, podemos levantar mil envidias, y hay que tener cuidado con el envidioso. La deslealtad es la mas irresponsable y definitiva derrota del honor, y hay personas que para vivir sin patria entregan el honor: ¡ojo pela’o con ellos!


    Para muchos de los que leerán esto, es la cuarta república de los dominicanos una base y nave vía la cual “echaremos el pleito” de una manera u otra para cumplir con nuestra misión en la vida, que bien puede ser algo que poco brilla; no todo lo que brilla es oro. Más, incluso para “ponchar” y tener una vida ordinaria “sin fú ni fá” previo a “ponchar” la salida hay que saber desempeñar las labores ordinarias bien. Es de ahi que exhorto a mis congeneres todos a leer tres libros minimo para, como alegó Sun Tzu es necesario para triunfar, “conocer el campo de batalla” desde el cual “echamos el pleito” como le llamamos los dominicanos a la experiencia que es “vivir una vida”. 


    En el caso de quienes tienen vínculos inexorables con el solio quisqueyano, hago como de costumbre especial énfasis en la obra del profesor Juan Bosch. Lo normal es recomendar “el ABC del pueblo dominicano”, una de sus obras cumbre que lleva como título “Composición Social Dominicana”, aunque hay obras que quizas a algunos les motiven mas, de los ensayos publicados entre 1959-1964, una epoca de transición como la que vivimos hoy, y doy por sentado que cualquiera de esos ensayos levantaran inquietudes y prenderan buenos frutos que por añadidura traeran un mayor cultivo del intelecto. Alguien dijo, con crudeza, no se quien, que lo peor que puede pasarle a un Dominicano es ser inteligente, y por ello reiteró el llamado a la prudencia y la templanza y el respeto a la legítima autoridad: la inteligencia sin red ni institución que la proteja puede volverse una desventaja y más en un entorno que no siempre la soporte. 


    Es de ahi que, vista la podredumbre de un medio que está tan podrido que creo que ya empezó a “jeder menos” pues inicio a su proceso de humificación, emito una segunda y penultima exhortación a mis congeneres: huir de todo lo malo, repugnarlo y emprender entre los impíos el camino de la rectitud y servidumbre a Dios, yo quien testificó en su nombre que Él existe, castiga a los inicuos y premia a los justos. También, en buen dominicano, creo que “aprieta pero no ahorca”.


     Veo de particular interés y relevancia el fortalecimiento de la salud física y mental, y del buen carácter del hombre, algo de interés geoestratégico visto los últimos acontecimientos del último trimestre del año que termina hoy. En otras palabras, las pasiones, vicios, vanidades, ilusiones e ignorancias esclavizantes son algo menester de sopesar ir dejando. Como me dijo mi maestro de Systema: los vicios hay que dejarlos. ¿Porque? Porque esclavizan y nos hacen debiles, y queremos ser libres y fuertes….


    Las oportunidades sagradas pueden aparecer en cualquier instante. Así como Cristo prometio su retorno en las escrituras, exhortó con igual ahínco al cumplimiento del deber de estar siempre alertas, pues nadie sabe ni el día ni la hora. Por eso, veo menester fomentar el valor de la vigilancia en concordancia con lo dicho por el General y patricio Ramón Matías Mella: es pecado capital cuando echamos un pleito el dejarse sorprender. ¡Preparación, preparación y preparación! ¿Como? ¡Vigilancia, constancia y coherencia!


    Cierro estas líneas con una cita del Libro de los Proverbios: El Señor detesta el uso de las balanzas adulteradas, pero se deleita en pesas exactas. ¿Qué nos dice el autor de este magistral tratado que ha cambiado más de mil vidas? Tengamos buena vara, y usémosla bien. 


    Es válido, comparto como abogado autorizado por S.E. Luis Abinader a ejercer la profesión del Derecho vía exequatur, familiarizarse con los instrumentos legales-jurídicos que buscan regular la ética y moral de nuestras actividades cotidianas, porque el respeto al derecho ajeno es la paz y el ser justo es prerrequisito para la felicidad. Y el punto de partida por excelencia para ver como se ve en la práctica el respeto al derecho ajeno y que es lo que es justo lo encontramos en las fuentes de derecho: tratados, leyes, reglamentos, buenas costumbres (consuetudinario), sentencias (jurisprudencia) y las opiniones de expertos como las declaratorias que no son “legalmente vinculantes”, pero quizás deberían serlo. 



Sunday, December 28, 2025

El postre como herencia y salud/Dessert as Inheritance and Health

ESP-LATAM

El postre como herencia y salud.

Vengo de una larga data de “hombres dulceros” como mi abuelo Napito y mi abuelo Ballardo. Mi abuela Maritza, alias Lola, me dice que cuando era ama de casa durante su matrimonio con mi abuelo paterno, el postre no podía faltar y, para suerte del, mi abuela se ha destacado en repostería con sus famosos “brownies latigosos” y “empanaditas de guayaba”. 

Por otro lado, mi abuelo Ballardo no se queda atras. Un poco más “norteamericanizado”, de seguro por haber sido emigrante en la ciudad de Nueva York por un buen tiempo cuando más joven, era amante empedernido de los helados y siempre le vi disfrutar de ellos, ocasionalmente, con mesura. Creo que nunca le vi comer más de dos bolas. Creo que, mientras vivía en su casa en la Avenida Roberto Pastoriza de la capital dominicana, nunca perdí el hábito de, cuando iba a su casa, cucutear un chin su freezer para ver cómo estaba su suministro, memoria que me trae mucha felicidad cuando la recuerdo.

Y es que el postre es tan antiguo como la humanidad, el dulce es lo primero que probamos los seres humanos cuando venimos al mundo. De hecho, la leche materna de la madre del humano es de las más dulces de los mamiferos. Llegamos al mundo y lo primero que vemos es el dulce.

A nivel colectivo, como especie, sucede algo muy parecido: el humano aprendió a asociar lo amargo con lo venenoso y lo dulce con lo seguro, de ahi que la miel se considera tradicionalmente un alimento sagrado y vemos eso incluso en la Biblia; el alimento que es la miel como metáfora que cobra especial significado cuando vemos sus menciones contextualizadas dentro de su espacio/tiempo y a la luz de las posibles intenciones originales del autor de dichos versículos. 

Por eso vemos el postre desde tiempos antiguos, así sea en forma de fruta despues de comer con los antiguos entendiendo que ayudaba a la digestion. Dice Yuval Noah Harari en Sapiens que la lucha por resolver tensiones entre los valores es una constante, no obstante, y eso también dio de qué hablar en sociedades como el Imperio Romano en la epoca en que surgen los filosofos estoicos. Por un lado, se puede aseverar que como está el postre está la sociedad pues el postre se asocia al excedente y a la paz: una sociedad con pasteleria elaborada despues de un buen banquete con jabali asado en puya, graneria, legumbres y hortalizas es una sociedad que demuestra civilización via excedente de tiempo, recursos y conocimiento para dicho fin. Más, por igual, cuando llegamos a los sorbetes de la élite en los tiempos del Emperador César Augusto Nerón, vemos ciudadanos romanos preguntandose si puede haber mucho de algo bueno entendiendo que del dulcito con el cual se celebraba la pax romana despues de una comida se habia caído en un exceso grotesco.

Es de ahi que el otro día quize hacer un llamado por twitter a que nos recordemos que “el postre saludable” existe. He dicho que el cocinero decide si te da o te quita años. El cocinero decide si te pone el arroz “amarillo pollito” con curcuma y bija, posible anticancerigeno potene, o si le echa unas gotas de colorante red40, vinculado a multiples trastornos y patologias. En ese mismo tenor, los antiguos como el Doctor Hipocrates nos exhorta en sus textos originales a entender que de la comida viene tanto la salud como la enfermedad.

Yo quise practicar mi propio consejo. He tenido mucho éxito con postres a base de frutas y avena en la freidora de aire. ¡Deliciosos! Se los recomiendo. No he puesto “cantidades fijas” porque esta receta se presta muy bien para el “ojo porciento”, pero indico como lo estoy haciendo yo por si alguien quiere tratar de hacerlo igual. 

Receta Healthy Air Fryer Berry Crisp (En castellano, Crujiente de Bayas Saludable).

Ingredientes

Avena (use avena molida y old-fashioned oats, esas son las de hojuelas gruesas). Use en total una taza colmada. Mitad molida, mitad hojuelas gruesas. Creo que es mejor una mezcla 2/3 partes hojuelas gruessas, una tercia parte de avena molida. No hay que comprar la molida, se puede moler bien fina la misma de las hojuelas gruesas en la licuador.

Frutas. Use bayas congeladas, porque quise incorporar las zarzamoras (blueberries) porque queria incorporar bayas moradas/azul oscuras para, entre otros fines, mejorar la salud neurologica, la del cerebro, via entre otras propiedades, sus antioxidantes y cosas que ayudan a mejorar su oxigenación. Uso mas o menos una taza.

Azúcar parda. Con 1 o 2 cucharadas soperas rasas basta, se vale usar unas gotitas de fruta del monje y/o estevia de buena calidad si nos caen bien. Por igual, 1 o 2 cucharaditas (teaspoons), de melaza de buena calidad le caen muy bien. Recomiendo una cucharadita de melaza mínimo, si no queremos usar mucha grasa, porque permite usar menos aceite.

Grasa: Debe tener un poco de grasa. Para esta receta, use 3 cucharaditas de aceite de girasol. Se vale usar mantequilla, manteca de cacao comestible, mantequilla de buena calidad, mantequillas de nueces (quiero intentar con mantequilla de semillas de girasol por la vitamina E y con tahini también). En vez de mantequillas o aceites, también se pueden usar huevos de buena calidad. Tanto solo la yema como el huevo entero. 

¡Es un postre bien flexible! El resultado cambia, por lo que recomiendo que le digan a una IA con cuya calidad estén satisfechos (ahora mismo, para esto, me esta gustando Gemini), que van a hacer si no están seguros para auditar el proceso operativo del postre previo a ejecutarlo. A nivel de ingeniería de prompts, por ejemplo, me gusta imputar “La ultima vez hice esto, quiero hacer lo mismo pero sustituir x por y, ¿que recomiendas?”. A veces hay que ajustar la temperatura y el tiempo, pero aquí la I.A. suele proyectar solo como será diferente el resultado y quizás sugerir una pequeñita modificación como agregar un poquito de agua si hace falta.

Especias al gusto (funciona con canela, nuez moscada, anis, clavo en polvo, cardamomo, malagueta, etc…). 

Agua de tomar. 

Opcional: Vainilla natural.

EQUIPO

Aparte de la freidora de aire, he tenido igual éxito con mis ramekines de vidrio y con mis pyrexs de acero al carbono que caben en el air fryer a la misma temperatura. El tiempo no suele variar, pero mis ramekines son mas pequeños. 

EJECUCION

Es bien sencillo. Mezclamos los ingredientes secos. Luego incoporamos un chin de melaza, la grasa comestible que vamos a emplear, un chin de agua si hace falta, la vainilla natural si está en estado líquido y le queremos echar, ahi es que va también. 

Engrasamos el pyrex. Me gusta darle un ligero engrasado para que no se pegue, sigo usando PAM porque tengo, pero la manera tradicional de untar unas gotitas de cualquier aceite con el dedo bien se supone que funcione de maravilla.

Entonces, yo coloco las moras congeladas en el ramekin o pyrex. Aquí, opcional, unas gotitas de edulcorante acalorico natural si nos cae bien, o una cucharada sopera de azucar parda. No es obligatorio si nos basta el dulzor natural de la fruta. También podemos usar edulcorantes resistentes al calor como el jarabe de maple.

Entonces, la mezcla de los ingredientes secos con los mojados que hicimos, la colocamos encima. No tiene que cubrir el pyrex completo, yo en mi caso para no abusar de los carbohidratos cubro mas o menos un 75% de la superficie y me ha ido muy bien hasta ahora para darme ese “gustico". 

Vamos a precalentar la freidora de aire a 325F. Colocamos el pyrex o ramekin. Yo ya le cogí el “truquito” a “mis instrumentos”, por lo tanto yo ya lo dejo 10minutos a 325F y lo pongo antes de cenar. En lo que como, mi freidora de aire se apaga sola y el postre se termina de cocinar con el calor y se mantiene caliente; termino de comer, y me encuentro al postre “en su punto”.

Va de maravilla con un helado. No lo he probado todavía, pero he visto que es posible hacer algo bueno a base de crema de coco y guineo congelado en el procesador, que quiero próximamente intentar para ver como combina con estos crisps o crujientes calientes. No recién salidos del horno, ¡pero si de la freidora de aire! 😄

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ENG-INTL

Dessert as Inheritance and Health (note: this is a ChatGPT-made translation; personally audited and modified by me, before posting!)

I come from a long line of “sweet-toothed men,” like my grandfather Napito and my grandfather Ballardo. My grandmother Maritza, a.k.a. Lola, tells me that when she was a homemaker during her marriage to my paternal grandfather, dessert could never be missing from the table at lunch—and luckily for him, my grandmother distinguished herself in baking with her famous “chewy brownies” and guava empanaditas.

On the other side, my grandfather Ballardo wasn't "lagging behind", in any sense, either! A bit more “Americanized,” surely due to having emigrated to New York City for a good stretch of time when he was younger, he was an avid lover of ice cream. I always saw him enjoy it occasionally, with moderation. I don’t think I ever saw him eat more than two scoops in one sitting. And while he was alive, I never lost the habit—whenever I went to his house—of sneaking a quick peek into his freezer just to check how his supply was doing, a memory that still brings me a lot of happiness when I recall it.

And the truth is that dessert is as old as humanity itself. Sweetness is the first thing we humans taste when we come into the world. In fact, human breast milk is among the sweetest of all mammals’ milk. We arrive in the world, and the first thing we encounter is sweetness.

At a collective level, as a species, something very similar happens: humans learned to associate bitterness with poison and sweetness with safety. That is why honey has traditionally been considered a sacred food, something we even see reflected in the Bible—where honey appears as nourishment and metaphor, taking on special meaning when its mentions are contextualized within their historical moment and read in light of the possible original intentions of the authors of those verses.

That is why we see dessert present since ancient times, even if only in the form of fruit eaten after meals, with ancient peoples understanding that it aided digestion. Yuval Noah Harari notes in Sapiens that the struggle to resolve tensions between values is a constant. This was already being discussed in societies such as the Roman Empire, particularly in the era when the Stoic philosophers emerged. On one hand, one can argue that as dessert goes, so goes society—because dessert is associated with surplus and peace: a society with elaborate pastries after a solid banquet of roasted wild boar, grains, legumes, and vegetables is a society that demonstrates civilization through surplus time, resources, and knowledge. And yet, at the same time, when we reach the sorbets of the roman elites during the era of Emperor Nero Cesar, we see Roman citizens beginning to ask whether there can be too much of a good thing, recognizing in the sweetness once used to celebrate the Pax Romana after a meal something that had devolved into grotesque excess!

It was from that line of thought that the other day I felt compelled to post a tweet on X.com to remind ourselves that “healthy dessert” does exist. I’ve said before that the cook decides whether they add or subtract years from your life. The cook decides whether your rice turns out as yellow as a chick from turmeric and annatto—potentially powerful anticancer agents—or whether it gets a few drops of Red 40 dye, which has been linked to multiple disorders and pathologies. Along those same lines, the ancients—such as Doctor Hippocrates—urged us in their original texts to understand that from food comes both health and disease.

I decided to practice my own advice. I’ve had great success with fruit-and-oat-based desserts made in the air fryer. Delicious. I highly recommend them. I haven’t included fixed quantities because this recipe lends itself very well to "eyeballing"  but I do explain how I make it in case someone wants to try it the same way!


Healthy Air Fryer Berry Crisp

Ingredients

Oats
I used a mix of ground oats and old-fashioned rolled oats, totaling about one heaping cup. Half ground, half rolled. Actually, I think a better ratio is about two-thirds rolled oats and one-third finely ground oats. But texture wise, my palate tends to favor half-and-half. There’s no need to buy oat flour—you can simply grind the rolled oats very fine in a blender.

Fruit
I used frozen berries, specifically because I wanted to include blueberries. I was aiming to incorporate purple/dark blue berries into my diet to support neurological and brain health, among other things, due to their antioxidants and properties that help improve oxygenation. I use roughly one cup.

Brown sugar
One or two level tablespoons are enough. You can also use a few drops of monk fruit and/or good-quality stevia if those agree with you. Likewise, one or two teaspoons of good-quality molasses work very well. I recommend at least one teaspoon of good quality molasses, especially if you don’t want to use much fat, because it allows you to use less oil.

Fat
You do need a bit of fat. For this recipe, I used three teaspoons of sunflower oil. Butter is fine, edible cocoa butter, good-quality just regular butter, or nut butters also work. I want to try sunflower seed butter (for the vitamin E) and tahini as well. Instead of oils or nut butters, you can also use eggs—either just the yolk or the whole egg.

This is a very flexible dessert. The result do change based on the process, so I recommend asking an AI whose quality you trust (right now, for this, I’m liking Gemini) what to expect if you’re unsure, to audit the process before executing it. From a prompt-engineering perspective, I like to input something among the lines of: “Last time I did this; now I want to do the same but substitute X for Y—what do you recommend?” Sometimes you need to adjust temperature or time, but AI is usually good at projecting -in this one- how the result will differ and suggesting small tweaks, like adding a bit of water if needed.

Spices to taste
This works well with cinnamon, nutmeg, anise, ground cloves, cardamom, allspice, etc.

Drinking water

Optional: natural vanilla extract


Equipment

Besides the air fryer, I’ve had equal success using glass ramekins and carbon-steel pans that fit inside the air fryer at the same temperature. The time usually doesn’t change, though my ramekins are smaller.


Execution

It’s very simple. Mix the dry ingredients first. Then incorporate a bit of molasses, the fat you’re using, a splash of water if needed, and the vanilla if it’s liquid. 

Grease the dish. I like to lightly grease it so nothing sticks. I still use PAM because I have it, but the traditional method—rubbing a few drops of oil with your finger—works perfectly well.

Next, place the frozen berries into the ramekin or dish. At this point, optionally add a few drops of a heat-stable natural sweetener if it agrees with you, or one tablespoon of brown sugar. This isn’t mandatory if the natural sweetness of the fruit is enough. You can also use heat-stable sweeteners like maple syrup.

Then place the oat mixture on top. It doesn’t need to fully cover the surface. In my case, to avoid overdoing the carbohydrates, I cover about 75% of the surface, and it has worked very well to give me that little “sweet fix.”

Preheat the air fryer to 325°F. Place the dish inside. I’ve already learned my equipment's "game", so I leave it for 10 minutes at 325°F before dinner. While I eat, the air fryer shuts off on its own and the dessert finishes cooking with residual heat, staying warm. I finish eating, and I find the dessert perfectly done.

It goes wonderfully with ice cream. I haven’t tried it yet, but I’ve seen that it’s possible to make something good using coconut cream and frozen banana in a food processor, which I plan to try soon to see how it pairs with these warm crisps. Not straight out of the oven—
but definitely out of the air fryer. 😄


Actualización/Update (1/1/2026)



ESP-LATAM: Recientemente, me anime a probarlo con el heladito a base de crema de coco y guineo. ¡Me encanto! Lo recomiendo. Bien sencillo, no pensé iba a ser tan fácil el proceso, con la procesadora de alimentos, ni tan bueno el resultado. Metí en el freezer, tras ponerla en una tupperware, una lata de quince onzas de crema de coco marca La Famosa. Usé después dos buenas cucharaditas de vainilla dominicana. Y ya tenia guineo maduro bien congelado de hace unos días en el frízer. Con tres horas cogiendo frío en el frízer, la crema se había hecho "sirope". Metí como tres guineos maduros congelados rotos en trozos, la crema, la vainilla y una buena pizca de sal marina (muy importante, no omitir, puede ser otra sal buena). Procesé 4 veces para alcanzar la consistencia deseada: una buena procesada de unos diez o quince segundos para que mezcle, y mezclamos con cuchara. Repetimos dos veces. Y después le podemos dar un minuto para que termine de "amarrar". 

Si el procesador tiene opción de modificar velocidad, recomiendo que las primeras tres "procesadas" sean a baja velocidad, y la ultima de treinta a sesenta segundos a alta velocidad. ¡Le di al producto elaborado tres horas mas en el frízer y ya tenía consistencia perfecta! 

En otro orden, probé hacer con huevo entero crudo, en vez de aceite, la capa del crujiente de bayas: solo huevos, avena molida, avena integral, especias y azúcar MORENA y me gustó el resultado. Solo debí darle un poco mas de tiempo a la misma temperatura de 162.5c y me encanto. Si confieso que pensé que un poquito de grasa favorece el sabor, aunque olvide echarle melaza... Pero como me la comí con el helado de coco, que es una grasa adicional, y me gustó, dejo abierta como opcional el agregar algo tipo aceite de coco extra virgen prensado en frío o mantequilla de nueces/semillas, que puede ser casera si tenemos procesador, cuando le incorporamos huevos crudos...Recordemos que cuando usamos huevos sin pasteurizar hay que tener en cuenta que el producto final alcance un nivel de calor x. El día menos pensado creo intentare el helado de coco y de piña con un crujiente de fresas de Constanza...

ENG-INTLRecently, I tried making this crisp with a coconut-cream-and-banana–based homemade ice cream. I loved it! I highly recommend it! It’s very simple—I didn’t think the process would be so easy with a food processor, nor that the result would be so good!

I put a 15-ounce can of La Famosa brand coconut cream in a Tupperware-type container and placed it in the freezer. I already had very ripe bananas that I had frozen a few days earlier. After about three hours chilling in the freezer, the coconut cream had turned into a kind of “syrup”. I added about three ripe frozen bananas, broken into pieces, the coconut cream, two generous teaspoons of Dominican vanilla, and a good pinch of sea salt (very important—don’t skip it; another good-quality salt would also work).

We processed the mixture four times to reach the desired consistency: one good processing to combine everything, then we mixed it with a spoon with the processor off. We repeated this twice, and then gave it a final minute so it could really “come together.” If your food processor allows you to adjust the speed, I recommend doing the first three rounds at low speed and the final one—about 30 to 60 seconds—at high speed. I gave the finished product three more hours in the freezer and it had the perfect consistency!

On another note, I tried using whole raw eggs instead of oil in the crunchy berry-dessert topping—just eggs, ground oats, whole oats, spices, and brown sugar—and I liked the result. I only needed to give it a bit more time at the same temperature (162.5 °C), and I loved it! I’ll admit I did think that a little fat would enhance the flavor, but I also forgot to add molasses... But since I ate it with the coconut ice cream—which already adds fat—and I liked it, I’m leaving open the option of adding something akin to EVCO or a nut/seed butter, which can be homemade if you have a food processor! Remember you must keep in mind the finished product reaching a certain temperature if your eggs ain't pasteurized. At some point in the near future, I want to try a coconut-cream-and-frozen-pineapple based ice cream with a Constanza-origin Strawberry Crisp!




Tuesday, December 16, 2025

Un segundo para los ideales que nos hacen soberanos.

Un segundo para los ideales que nos hacen soberanos.


    Hoy, Martes 16 de diciembre del año en curso 2025, tuve el placer y honor de poder participar en un espacio que se le dedicó al estudio de nuestra posición como país en el espacio geopolíticamente vital para las potencias globales como los Estados Unidos y el grupo BRICS. El Doctor Pelegrín Castillo, como de costumbre, pronunció un magistral discurso enarbolando los mejores principios que tenemos como dominicanos. Manuel Nuñez, el linguista e historiador más conocido de nuestro país, plenamente consciente de la responsabilidad que pesa sobre nuestros hombros, impartió docencia con inusual sapiencia. Y el General Soto Jimenez (ret.) me sonrojo cuando, con su densamente criollo verbo, compartió información con la pasión digna de los militares patriotas de vocación que buscan alentar y motivar a sus tropas previo a la lucha en la batalla que hace historia y requiere unidad. De más está decir que muchos presentes, como el Excelentisimo Señor Embajador de la Federación de Rusia ante la República Dominicana, vibramos al unísono en torno a ideales que nos unen como la paz, la democracia y el progreso en consonancia con los mejores valores y costumbres de nuestras sociedades. 


    El ideal Duartiano: ¿qué es, y porqué es relevante hoy, el ideal Duartiano? Es esa llama que crece cuando un Presidente constitucional Don Luís Rodolfo Abinader Corona, con lágrimas en el rostro, le permite al Poder Judicial “meterle mano” con toda la imparcialidad que requiere el debido proceso, a personas acusadas de peculado y lavado de activos. Es importante porque, como reza nuestro himno: “Que Quisqueya será destruida,

Pero sierva de nuevo, ¡jamás!”. Ese es, creo, el ideal Duartiano: preferir, en vez de ser el esclavo que soporta su suerte, aunque oprobia su triste vivir, ser el libre que prefiere la muerte al oprobio de tal existir.


    Yo, como individuo, vi un cuadro de Duarte en la sala. Es Duarte un semi-dios en el imaginario dominicano. El hombre que, como Cristo, lo dio todo por la libertad. Y como Cristo, victima de mil traiciones fue. Pudiendo ser el popi buenmozon comecheques, dio todo por la patria, y todavía hoy muchas veces recibe es ingratitud. Pero me siento comodo en su presencia. Y, cuando saludé a Don Pelegrín, vi algo invaluable: nos vimos a los ojos, y vi la pureza del dominicano que busca dejar a su patria natal mejor que como la encontró. Vi al dominicano que ganó una re-postulación a una diputación en el 2008, hoy hace más de tres lustros, con la misma sencillez, elegancia, humildad, mansedumbre del siervo de cristo. Solo Dios conoce el corazón de las personas, pero si es verdad que los ojos son el espejo del alma, me reconforto el alma que vi. Es Pelegrín de los hombres de Dios que hay que respetar porque, a ultima instancia, Jesus esta mirando, y Dios que es bueno y misericordioso, tambien tiene que ser justo en su infinito poder y deidad; por eso nos ha revelado a traves de sus profetas en las escrituras que El premia a los justos y castiga a los inicuos. 


    Si me pasó algo no-ordinario: llegó mi Didi. Previo a abordar, justo antes de montarme tras como de costumbre verificar la identidad del conductor, el conductor me pidio que no abordará y que el iba a cancelar, tras recibirme bien chabacanamente. Cambio de actitud en un milisegundo. Sentí pesado el ambiente y cuando el se marchó lo sentí menos denso…Ya eso es subjetivo mio, pero si me extraño que tras invitarme a abordar y completar el simple viaje desde la Universidad Católica hasta mi hogar actual, me dijo “No te montes, no te montes, Dios me entiende, Dios me entiende”. Le dije, con cara muy extrañada vale, que por algo tiene que ser. Sé que Dios lo entendió, el que no lo entendió del todo bien, no mucho en realidad fui yo…Me comentó el encargado de seguridad que quizas Dios me estaba librando de una. Le dije, yo que soy muy creyente, que de seguro, mas que de cual de todas las posibles, quizás nunca lo sabré…


Es cuanto.


Aló, Aló, ¡Oigo!

Ja ja ja, es esta una foto de una escena de la versión musical del popular film de los noventa: El Día de la Marmota.