Primer retrato: ¡Presa por gripe!
Había una vez una abogada retirada de la policía. Muy insistentemente le exhortaron a acudir a donde una nutricionista hasta que no pudo con el hostigamiento. Acudió esperando lo mejor, mas cuando le dieron el menú vio una dieta más que hipocalorica. "Bueno, por lo menos me voy a secar", pensó para sus adentros la mujer.
Pegó con un imán con la efige de la Virgen el menú que le decía que debía comer y a que hora. Compró todo lo de su dieta en linea a un supermercado local. El pedido llegó incompleto, pero solo le cobraron lo entregado. "Concho, y faltó lo de hoy" pensando en lo estresante que esta la vida. Su primera comida, su cena, era un paquete de galletas de soda con una lonja de jamón de pavo y una lonja de queso gouda bajo en grasa de una marca local. Pero como se habían agotado las galletas se hizo un omelette de claras. "Más dietitico todavia", se dijo.
Su esposo le pregunta -"¿Y eso era lo que te tocaba hoy?".
-"No, pero no mandaron las galletas", le contestó.
-"Te veo bien, Nurka", le espetó con sarcasmo.
-"¡Y qué tu quieres que yo haga!", replicó alzando algo la voz de manera alterada.
-"No, tu haces lo que tu quieras", le devuelve el esposo gesticulando con las manos.
-"¡Mira, esta dieta va a terminar es deprimiendome", le dice Nurka con impotencia.
-"No, tu no te vas a deprimir", le dice el esposo con voz de sabelotodo.
-"¡Mira! ¿Como así? ¡La gente se deprime!", empieza a cacarear con colera.
-"¡Si yo estoy deprimida, a mi hay que asistirme!"-termina, con voz desafiante.
-"¡Ah! ¿Tu estas deprimida mi amor?"-dice con un falsa condescedencia.
-"¡Si! ¡Yo estoy deprimida!", sentencia con altanería.
El esposo de inmediato marca un numero en su celular.
-"Mi esposa no está bien, vengan rapido por favor", le dice a alguien del otro lado de la linea.
El esposo se marcha y se encierra en la habitación matrimonial, trancando el pestillo. En menos de 5 minutos, se apresentan dos personas de tez oscura con batas de enfermería.
-"¡Usted queda detenida por depresión!" dicen con voz autoritaria.
Nurka iba a empezar a hablar pero es inyectada de inmediato con un fuerte tranquilizante que la pone a dormir al instante. A los tres dias, se despierta. Esta amarrada en una cama en un hospital. Tiene un suero puesto. Empieza a gritar. El Dr. Principes entra y le dice que tiene que calmarse o la tendran que sedar de nuevo.
-"¡¿Y porqué yo estoy aqui!?"-inquiere Nurka con incredulidad.
-"Te detectamos altamente deprimida, no estabas comiendo bien"- dice el doctor con una falta de empatía inverosimil.
-"¡Ah! ¡¿Entonces, si mañana me da gripe, hay que amarrarme otra vez?!"-dice Nurka llena de furia con voz entrecortada.
"No"-contesta el médico secamente.
-"¡¿Y porqué?!"-dice Nurka, histérica.
-"¡¿No es la depresión una enfermedad igual que la gripe?!"-continua Nurka con voz increpante.
-"Su marido dijo que a usted no le puede dar gripe"-contesta el médico y procede a inyectar un liquido en el suero que deja somnolienta a Nurka.
Tres semanas despues, se apresenta el esposo. Tras conversar, con ella firma unos papeles que le pasa el Dr. Principes.
-"¿Que es eso?"-pregunta Nurka con voz ida.
-"Hay que darte electrochoques, es por tu bien"-dice su esposo.
Cuando sale, le da una papeleta a uno de los enfermeros.
-"Echenmele el ojo bien", les pide.
El enfermero se cuadra como militar.
-"Eso fue una orden", les dice.
Saca un telefono inteligente con más de tres años de antiguedad y coloca el billete dentro. Tras marcharse el esposo, el Dr. Principes le pregunta si el esposo de la dama les obsequió algo. Les recuerda que está prohibido aceptar propinas.
¿FIN?
Retrato dos: El Hacker.
Era Gustavo un brillante joven preparandose para salir del país. Necesitaba reunir unos chelitos y decide ir a un centro de llamadas. Le rechinaba como economista que era que su labor inelastica no tenía salida en el mercado más que la ley de mundialización del valor que lo ayudaba a entender porque trabajaba cobrando cuatro veces menos que "los gringos" haciendo la misma tontería.
Estaba en sus primeros días y se le notó un claro liderazgo. Le dijo un compañero de piso, cuando estaban seteando contraseñas, que tenga cuidado con uno que es un tiguere y un león. Pone una contraseña antigua que creía que hacía años que no usaba para recordarla mejor, pues tenía prohibido ingresar con papel y celular.
Eso fue un martes por la tarde. El domingo, revisa su correo electronico y detecta algo inusual: una persona en la ciudad de al lado habia ingresado a sus redes sociales. Sabía que a veces el sistema te muestra conectado a una localización que no es la real, pero le preocupó sobremanera que fue con un diapositivo y una dirección I.P. que reconoció como ajena. Cambia la contraseña de inmediato, revisa que todo esta bien, y le reporta el suceso a la policia detallando cual es la localización, dirección I.P. de su conexión y el modelo del aparato. Le pareció algo extraño, pero ve que -en efecto- a esa red no le habia cambiado la contraseña y sospecho de un muchacho que le daba malas vibras a todo el mundo en el lugar de trabajo.
Al otro día, ve que ese muchacho desaparece. Se comentó entraron a su casa a robar y se llevaron hasta los inodoros. Gustavo nunca supo más de ese asunto, pero cada vez que alguien mencionaba su nombre, un militar ya entrado en años que custodiaba la entrada de la empresa -con quien entablo buenas relaciones desde el principio-duraba unos segundos mirandolo fijamente con el dedo indice sobre la fosa nasal derecha. Un dia lo ve con un reloj identico al del muchacho del cual jamás se supo algo. El guardia nota que su reloj le llamó la atención a Gustavo y, rapidamente, se frota ligeramente el pulgar y el dedo indice, de manera disimulada, con la palma hacia abajo.
¿FIN?
Continuará





