Wednesday, December 31, 2025

Una exhortación a mis congéneres más jovenes para el cierre del año en curso

ESP-LATAM


Una exhortación a mis congéneres más jovenes para el cierre del año en curso.


    Basado en lo que he vivido, en experiencias que yo he vivido, ya sea de manera individual o junto a mis congéneres de igual o más edad, emito el siguiente llamado para asegurar un próspero y feliz año nuevo, a pocas horas de cerrar el año en curso. He vivido, a mis treinta y tres años que cumplí el pasado penúltimo Viernes de noviembre, algunas experiencias que me llevan a considerarme el que ha vivido bastante desde la entrada a la edad para votar y ser candidato para el congreso, pero bien mucho menos que otros congéneres, colegas, amigos y aliados de mayor edad cronológica. Confieso que me vivo preguntando qué esconden los congéneres y amigos bien entrados en años, que joyas de sabiduría me esconden, quizás por muy buen motivo. Pues siempre hemos dicho que los años enseñan lo que los libros no explican y que la experiencia es la madre de la ciencia, por eso hay que respetar mas las canas con juicio y probidad visto que la juventud, llena de ideales, puede estar igualmente llena de desenfreno. Y esto es importante porque no hay atajo sin peaje. ¿Usted cogio un atajo medio “no-positivo”? ¡Cuida’o si se resbala con el gajo que tiro el que por ahi antes pasó y no tiro la basura al zafacón pa’ priva’ “en vivo”!


    Exhorto en primer lugar al cultivo del intelecto con cautela. El saber no cuesta, pero cuando trabajamos en darle valor agregado a nuestra mente, podemos levantar mil envidias, y hay que tener cuidado con el envidioso. La deslealtad es la mas irresponsable y definitiva derrota del honor, y hay personas que para vivir sin patria entregan el honor: ¡ojo pela’o con ellos!


    Para muchos de los que leerán esto, es la cuarta república de los dominicanos una base y nave vía la cual “echaremos el pleito” de una manera u otra para cumplir con nuestra misión en la vida, que bien puede ser algo que poco brilla; no todo lo que brilla es oro. Más, incluso para “ponchar” y tener una vida ordinaria “sin fú ni fá” previo a “ponchar” la salida hay que saber desempeñar las labores ordinarias bien. Es de ahi que exhorto a mis congeneres todos a leer tres libros minimo para, como alegó Sun Tzu es necesario para triunfar, “conocer el campo de batalla” desde el cual “echamos el pleito” como le llamamos los dominicanos a la experiencia que es “vivir una vida”. 


    En el caso de quienes tienen vínculos inexorables con el solio quisqueyano, hago como de costumbre especial énfasis en la obra del profesor Juan Bosch. Lo normal es recomendar “el ABC del pueblo dominicano”, una de sus obras cumbre que lleva como título “Composición Social Dominicana”, aunque hay obras que quizas a algunos les motiven mas, de los ensayos publicados entre 1959-1964, una epoca de transición como la que vivimos hoy, y doy por sentado que cualquiera de esos ensayos levantaran inquietudes y prenderan buenos frutos que por añadidura traeran un mayor cultivo del intelecto. Alguien dijo, con crudeza, no se quien, que lo peor que puede pasarle a un Dominicano es ser inteligente, y por ello reiteró el llamado a la prudencia y la templanza y el respeto a la legítima autoridad: la inteligencia sin red ni institución que la proteja puede volverse una desventaja y más en un entorno que no siempre la soporte. 


    Es de ahi que, vista la podredumbre de un medio que está tan podrido que creo que ya empezó a “jeder menos” pues inicio a su proceso de humificación, emito una segunda y penultima exhortación a mis congeneres: huir de todo lo malo, repugnarlo y emprender entre los impíos el camino de la rectitud y servidumbre a Dios, yo quien testificó en su nombre que Él existe, castiga a los inicuos y premia a los justos. También, en buen dominicano, creo que “aprieta pero no ahorca”.


     Veo de particular interés y relevancia el fortalecimiento de la salud física y mental, y del buen carácter del hombre, algo de interés geoestratégico visto los últimos acontecimientos del último trimestre del año que termina hoy. En otras palabras, las pasiones, vicios, vanidades, ilusiones e ignorancias esclavizantes son algo menester de sopesar ir dejando. Como me dijo mi maestro de Systema: los vicios hay que dejarlos. ¿Porque? Porque esclavizan y nos hacen debiles, y queremos ser libres y fuertes….


    Las oportunidades sagradas pueden aparecer en cualquier instante. Así como Cristo prometio su retorno en las escrituras, exhortó con igual ahínco al cumplimiento del deber de estar siempre alertas, pues nadie sabe ni el día ni la hora. Por eso, veo menester fomentar el valor de la vigilancia en concordancia con lo dicho por el General y patricio Ramón Matías Mella: es pecado capital cuando echamos un pleito el dejarse sorprender. ¡Preparación, preparación y preparación! ¿Como? ¡Vigilancia, constancia y coherencia!


    Cierro estas líneas con una cita del Libro de los Proverbios: El Señor detesta el uso de las balanzas adulteradas, pero se deleita en pesas exactas. ¿Qué nos dice el autor de este magistral tratado que ha cambiado más de mil vidas? Tengamos buena vara, y usémosla bien. 


    Es válido, comparto como abogado autorizado por S.E. Luis Abinader a ejercer la profesión del Derecho vía exequatur, familiarizarse con los instrumentos legales-jurídicos que buscan regular la ética y moral de nuestras actividades cotidianas, porque el respeto al derecho ajeno es la paz y el ser justo es prerrequisito para la felicidad. Y el punto de partida por excelencia para ver como se ve en la práctica el respeto al derecho ajeno y que es lo que es justo lo encontramos en las fuentes de derecho: tratados, leyes, reglamentos, buenas costumbres (consuetudinario), sentencias (jurisprudencia) y las opiniones de expertos como las declaratorias que no son “legalmente vinculantes”, pero quizás deberían serlo. 



Sunday, December 28, 2025

El postre como herencia y salud/Dessert as Inheritance and Health

ESP-LATAM

El postre como herencia y salud.

Vengo de una larga data de “hombres dulceros” como mi abuelo Napito y mi abuelo Ballardo. Mi abuela Maritza, alias Lola, me dice que cuando era ama de casa durante su matrimonio con mi abuelo paterno, el postre no podía faltar y, para suerte del, mi abuela se ha destacado en repostería con sus famosos “brownies latigosos” y “empanaditas de guayaba”. 

Por otro lado, mi abuelo Ballardo no se queda atras. Un poco más “norteamericanizado”, de seguro por haber sido emigrante en la ciudad de Nueva York por un buen tiempo cuando más joven, era amante empedernido de los helados y siempre le vi disfrutar de ellos, ocasionalmente, con mesura. Creo que nunca le vi comer más de dos bolas. Creo que, mientras vivía en su casa en la Avenida Roberto Pastoriza de la capital dominicana, nunca perdí el hábito de, cuando iba a su casa, cucutear un chin su freezer para ver cómo estaba su suministro, memoria que me trae mucha felicidad cuando la recuerdo.

Y es que el postre es tan antiguo como la humanidad, el dulce es lo primero que probamos los seres humanos cuando venimos al mundo. De hecho, la leche materna de la madre del humano es de las más dulces de los mamiferos. Llegamos al mundo y lo primero que vemos es el dulce.

A nivel colectivo, como especie, sucede algo muy parecido: el humano aprendió a asociar lo amargo con lo venenoso y lo dulce con lo seguro, de ahi que la miel se considera tradicionalmente un alimento sagrado y vemos eso incluso en la Biblia; el alimento que es la miel como metáfora que cobra especial significado cuando vemos sus menciones contextualizadas dentro de su espacio/tiempo y a la luz de las posibles intenciones originales del autor de dichos versículos. 

Por eso vemos el postre desde tiempos antiguos, así sea en forma de fruta despues de comer con los antiguos entendiendo que ayudaba a la digestion. Dice Yuval Noah Harari en Sapiens que la lucha por resolver tensiones entre los valores es una constante, no obstante, y eso también dio de qué hablar en sociedades como el Imperio Romano en la epoca en que surgen los filosofos estoicos. Por un lado, se puede aseverar que como está el postre está la sociedad pues el postre se asocia al excedente y a la paz: una sociedad con pasteleria elaborada despues de un buen banquete con jabali asado en puya, graneria, legumbres y hortalizas es una sociedad que demuestra civilización via excedente de tiempo, recursos y conocimiento para dicho fin. Más, por igual, cuando llegamos a los sorbetes de la élite en los tiempos del Emperador César Augusto Nerón, vemos ciudadanos romanos preguntandose si puede haber mucho de algo bueno entendiendo que del dulcito con el cual se celebraba la pax romana despues de una comida se habia caído en un exceso grotesco.

Es de ahi que el otro día quize hacer un llamado por twitter a que nos recordemos que “el postre saludable” existe. He dicho que el cocinero decide si te da o te quita años. El cocinero decide si te pone el arroz “amarillo pollito” con curcuma y bija, posible anticancerigeno potene, o si le echa unas gotas de colorante red40, vinculado a multiples trastornos y patologias. En ese mismo tenor, los antiguos como el Doctor Hipocrates nos exhorta en sus textos originales a entender que de la comida viene tanto la salud como la enfermedad.

Yo quise practicar mi propio consejo. He tenido mucho éxito con postres a base de frutas y avena en la freidora de aire. ¡Deliciosos! Se los recomiendo. No he puesto “cantidades fijas” porque esta receta se presta muy bien para el “ojo porciento”, pero indico como lo estoy haciendo yo por si alguien quiere tratar de hacerlo igual. 

Receta Healthy Air Fryer Berry Crisp (En castellano, Crujiente de Bayas Saludable).

Ingredientes

Avena (use avena molida y old-fashioned oats, esas son las de hojuelas gruesas). Use en total una taza colmada. Mitad molida, mitad hojuelas gruesas. Creo que es mejor una mezcla 2/3 partes hojuelas gruessas, una tercia parte de avena molida. No hay que comprar la molida, se puede moler bien fina la misma de las hojuelas gruesas en la licuador.

Frutas. Use bayas congeladas, porque quise incorporar las zarzamoras (blueberries) porque queria incorporar bayas moradas/azul oscuras para, entre otros fines, mejorar la salud neurologica, la del cerebro, via entre otras propiedades, sus antioxidantes y cosas que ayudan a mejorar su oxigenación. Uso mas o menos una taza.

Azúcar parda. Con 1 o 2 cucharadas soperas rasas basta, se vale usar unas gotitas de fruta del monje y/o estevia de buena calidad si nos caen bien. Por igual, 1 o 2 cucharaditas (teaspoons), de melaza de buena calidad le caen muy bien. Recomiendo una cucharadita de melaza mínimo, si no queremos usar mucha grasa, porque permite usar menos aceite.

Grasa: Debe tener un poco de grasa. Para esta receta, use 3 cucharaditas de aceite de girasol. Se vale usar mantequilla, manteca de cacao comestible, mantequilla de buena calidad, mantequillas de nueces (quiero intentar con mantequilla de semillas de girasol por la vitamina E y con tahini también). En vez de mantequillas o aceites, también se pueden usar huevos de buena calidad. Tanto solo la yema como el huevo entero. 

¡Es un postre bien flexible! El resultado cambia, por lo que recomiendo que le digan a una IA con cuya calidad estén satisfechos (ahora mismo, para esto, me esta gustando Gemini), que van a hacer si no están seguros para auditar el proceso operativo del postre previo a ejecutarlo. A nivel de ingeniería de prompts, por ejemplo, me gusta imputar “La ultima vez hice esto, quiero hacer lo mismo pero sustituir x por y, ¿que recomiendas?”. A veces hay que ajustar la temperatura y el tiempo, pero aquí la I.A. suele proyectar solo como será diferente el resultado y quizás sugerir una pequeñita modificación como agregar un poquito de agua si hace falta.

Especias al gusto (funciona con canela, nuez moscada, anis, clavo en polvo, cardamomo, malagueta, etc…). 

Agua de tomar. 

Opcional: Vainilla natural.

EQUIPO

Aparte de la freidora de aire, he tenido igual éxito con mis ramekines de vidrio y con mis pyrexs de acero al carbono que caben en el air fryer a la misma temperatura. El tiempo no suele variar, pero mis ramekines son mas pequeños. 

EJECUCION

Es bien sencillo. Mezclamos los ingredientes secos. Luego incoporamos un chin de melaza, la grasa comestible que vamos a emplear, un chin de agua si hace falta, la vainilla natural si está en estado líquido y le queremos echar, ahi es que va también. 

Engrasamos el pyrex. Me gusta darle un ligero engrasado para que no se pegue, sigo usando PAM porque tengo, pero la manera tradicional de untar unas gotitas de cualquier aceite con el dedo bien se supone que funcione de maravilla.

Entonces, yo coloco las moras congeladas en el ramekin o pyrex. Aquí, opcional, unas gotitas de edulcorante acalorico natural si nos cae bien, o una cucharada sopera de azucar parda. No es obligatorio si nos basta el dulzor natural de la fruta. También podemos usar edulcorantes resistentes al calor como el jarabe de maple.

Entonces, la mezcla de los ingredientes secos con los mojados que hicimos, la colocamos encima. No tiene que cubrir el pyrex completo, yo en mi caso para no abusar de los carbohidratos cubro mas o menos un 75% de la superficie y me ha ido muy bien hasta ahora para darme ese “gustico". 

Vamos a precalentar la freidora de aire a 325F. Colocamos el pyrex o ramekin. Yo ya le cogí el “truquito” a “mis instrumentos”, por lo tanto yo ya lo dejo 10minutos a 325F y lo pongo antes de cenar. En lo que como, mi freidora de aire se apaga sola y el postre se termina de cocinar con el calor y se mantiene caliente; termino de comer, y me encuentro al postre “en su punto”.

Va de maravilla con un helado. No lo he probado todavía, pero he visto que es posible hacer algo bueno a base de crema de coco y guineo congelado en el procesador, que quiero próximamente intentar para ver como combina con estos crisps o crujientes calientes. No recién salidos del horno, ¡pero si de la freidora de aire! 😄

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ENG-INTL

Dessert as Inheritance and Health (note: this is a ChatGPT-made translation; personally audited and modified by me, before posting!)

I come from a long line of “sweet-toothed men,” like my grandfather Napito and my grandfather Ballardo. My grandmother Maritza, a.k.a. Lola, tells me that when she was a homemaker during her marriage to my paternal grandfather, dessert could never be missing from the table at lunch—and luckily for him, my grandmother distinguished herself in baking with her famous “chewy brownies” and guava empanaditas.

On the other side, my grandfather Ballardo wasn't "lagging behind", in any sense, either! A bit more “Americanized,” surely due to having emigrated to New York City for a good stretch of time when he was younger, he was an avid lover of ice cream. I always saw him enjoy it occasionally, with moderation. I don’t think I ever saw him eat more than two scoops in one sitting. And while he was alive, I never lost the habit—whenever I went to his house—of sneaking a quick peek into his freezer just to check how his supply was doing, a memory that still brings me a lot of happiness when I recall it.

And the truth is that dessert is as old as humanity itself. Sweetness is the first thing we humans taste when we come into the world. In fact, human breast milk is among the sweetest of all mammals’ milk. We arrive in the world, and the first thing we encounter is sweetness.

At a collective level, as a species, something very similar happens: humans learned to associate bitterness with poison and sweetness with safety. That is why honey has traditionally been considered a sacred food, something we even see reflected in the Bible—where honey appears as nourishment and metaphor, taking on special meaning when its mentions are contextualized within their historical moment and read in light of the possible original intentions of the authors of those verses.

That is why we see dessert present since ancient times, even if only in the form of fruit eaten after meals, with ancient peoples understanding that it aided digestion. Yuval Noah Harari notes in Sapiens that the struggle to resolve tensions between values is a constant. This was already being discussed in societies such as the Roman Empire, particularly in the era when the Stoic philosophers emerged. On one hand, one can argue that as dessert goes, so goes society—because dessert is associated with surplus and peace: a society with elaborate pastries after a solid banquet of roasted wild boar, grains, legumes, and vegetables is a society that demonstrates civilization through surplus time, resources, and knowledge. And yet, at the same time, when we reach the sorbets of the roman elites during the era of Emperor Nero Cesar, we see Roman citizens beginning to ask whether there can be too much of a good thing, recognizing in the sweetness once used to celebrate the Pax Romana after a meal something that had devolved into grotesque excess!

It was from that line of thought that the other day I felt compelled to post a tweet on X.com to remind ourselves that “healthy dessert” does exist. I’ve said before that the cook decides whether they add or subtract years from your life. The cook decides whether your rice turns out as yellow as a chick from turmeric and annatto—potentially powerful anticancer agents—or whether it gets a few drops of Red 40 dye, which has been linked to multiple disorders and pathologies. Along those same lines, the ancients—such as Doctor Hippocrates—urged us in their original texts to understand that from food comes both health and disease.

I decided to practice my own advice. I’ve had great success with fruit-and-oat-based desserts made in the air fryer. Delicious. I highly recommend them. I haven’t included fixed quantities because this recipe lends itself very well to "eyeballing"  but I do explain how I make it in case someone wants to try it the same way!


Healthy Air Fryer Berry Crisp

Ingredients

Oats
I used a mix of ground oats and old-fashioned rolled oats, totaling about one heaping cup. Half ground, half rolled. Actually, I think a better ratio is about two-thirds rolled oats and one-third finely ground oats. But texture wise, my palate tends to favor half-and-half. There’s no need to buy oat flour—you can simply grind the rolled oats very fine in a blender.

Fruit
I used frozen berries, specifically because I wanted to include blueberries. I was aiming to incorporate purple/dark blue berries into my diet to support neurological and brain health, among other things, due to their antioxidants and properties that help improve oxygenation. I use roughly one cup.

Brown sugar
One or two level tablespoons are enough. You can also use a few drops of monk fruit and/or good-quality stevia if those agree with you. Likewise, one or two teaspoons of good-quality molasses work very well. I recommend at least one teaspoon of good quality molasses, especially if you don’t want to use much fat, because it allows you to use less oil.

Fat
You do need a bit of fat. For this recipe, I used three teaspoons of sunflower oil. Butter is fine, edible cocoa butter, good-quality just regular butter, or nut butters also work. I want to try sunflower seed butter (for the vitamin E) and tahini as well. Instead of oils or nut butters, you can also use eggs—either just the yolk or the whole egg.

This is a very flexible dessert. The result do change based on the process, so I recommend asking an AI whose quality you trust (right now, for this, I’m liking Gemini) what to expect if you’re unsure, to audit the process before executing it. From a prompt-engineering perspective, I like to input something among the lines of: “Last time I did this; now I want to do the same but substitute X for Y—what do you recommend?” Sometimes you need to adjust temperature or time, but AI is usually good at projecting -in this one- how the result will differ and suggesting small tweaks, like adding a bit of water if needed.

Spices to taste
This works well with cinnamon, nutmeg, anise, ground cloves, cardamom, allspice, etc.

Drinking water

Optional: natural vanilla extract


Equipment

Besides the air fryer, I’ve had equal success using glass ramekins and carbon-steel pans that fit inside the air fryer at the same temperature. The time usually doesn’t change, though my ramekins are smaller.


Execution

It’s very simple. Mix the dry ingredients first. Then incorporate a bit of molasses, the fat you’re using, a splash of water if needed, and the vanilla if it’s liquid. 

Grease the dish. I like to lightly grease it so nothing sticks. I still use PAM because I have it, but the traditional method—rubbing a few drops of oil with your finger—works perfectly well.

Next, place the frozen berries into the ramekin or dish. At this point, optionally add a few drops of a heat-stable natural sweetener if it agrees with you, or one tablespoon of brown sugar. This isn’t mandatory if the natural sweetness of the fruit is enough. You can also use heat-stable sweeteners like maple syrup.

Then place the oat mixture on top. It doesn’t need to fully cover the surface. In my case, to avoid overdoing the carbohydrates, I cover about 75% of the surface, and it has worked very well to give me that little “sweet fix.”

Preheat the air fryer to 325°F. Place the dish inside. I’ve already learned my equipment's "game", so I leave it for 10 minutes at 325°F before dinner. While I eat, the air fryer shuts off on its own and the dessert finishes cooking with residual heat, staying warm. I finish eating, and I find the dessert perfectly done.

It goes wonderfully with ice cream. I haven’t tried it yet, but I’ve seen that it’s possible to make something good using coconut cream and frozen banana in a food processor, which I plan to try soon to see how it pairs with these warm crisps. Not straight out of the oven—
but definitely out of the air fryer. 😄




Tuesday, December 16, 2025

Un segundo para los ideales que nos hacen soberanos.

Un segundo para los ideales que nos hacen soberanos.


    Hoy, Martes 16 de diciembre del año en curso 2025, tuve el placer y honor de poder participar en un espacio que se le dedicó al estudio de nuestra posición como país en el espacio geopolíticamente vital para las potencias globales como los Estados Unidos y el grupo BRICS. El Doctor Pelegrín Castillo, como de costumbre, pronunció un magistral discurso enarbolando los mejores principios que tenemos como dominicanos. Manuel Nuñez, el linguista e historiador más conocido de nuestro país, plenamente consciente de la responsabilidad que pesa sobre nuestros hombros, impartió docencia con inusual sapiencia. Y el General Soto Jimenez (ret.) me sonrojo cuando, con su densamente criollo verbo, compartió información con la pasión digna de los militares patriotas de vocación que buscan alentar y motivar a sus tropas previo a la lucha en la batalla que hace historia y requiere unidad. De más está decir que muchos presentes, como el Excelentisimo Señor Embajador de la Federación de Rusia ante la República Dominicana, vibramos al unísono en torno a ideales que nos unen como la paz, la democracia y el progreso en consonancia con los mejores valores y costumbres de nuestras sociedades. 


    El ideal Duartiano: ¿qué es, y porqué es relevante hoy, el ideal Duartiano? Es esa llama que crece cuando un Presidente constitucional Don Luís Rodolfo Abinader Corona, con lágrimas en el rostro, le permite al Poder Judicial “meterle mano” con toda la imparcialidad que requiere el debido proceso, a personas acusadas de peculado y lavado de activos. Es importante porque, como reza nuestro himno: “Que Quisqueya será destruida,

Pero sierva de nuevo, ¡jamás!”. Ese es, creo, el ideal Duartiano: preferir, en vez de ser el esclavo que soporta su suerte, aunque oprobia su triste vivir, ser el libre que prefiere la muerte al oprobio de tal existir.


    Yo, como individuo, vi un cuadro de Duarte en la sala. Es Duarte un semi-dios en el imaginario dominicano. El hombre que, como Cristo, lo dio todo por la libertad. Y como Cristo, victima de mil traiciones fue. Pudiendo ser el popi buenmozon comecheques, dio todo por la patria, y todavía hoy muchas veces recibe es ingratitud. Pero me siento comodo en su presencia. Y, cuando saludé a Don Pelegrín, vi algo invaluable: nos vimos a los ojos, y vi la pureza del dominicano que busca dejar a su patria natal mejor que como la encontró. Vi al dominicano que ganó una re-postulación a una diputación en el 2008, hoy hace más de tres lustros, con la misma sencillez, elegancia, humildad, mansedumbre del siervo de cristo. Solo Dios conoce el corazón de las personas, pero si es verdad que los ojos son el espejo del alma, me reconforto el alma que vi. Es Pelegrín de los hombres de Dios que hay que respetar porque, a ultima instancia, Jesus esta mirando, y Dios que es bueno y misericordioso, tambien tiene que ser justo en su infinito poder y deidad; por eso nos ha revelado a traves de sus profetas en las escrituras que El premia a los justos y castiga a los inicuos. 


    Si me pasó algo no-ordinario: llegó mi Didi. Previo a abordar, justo antes de montarme tras como de costumbre verificar la identidad del conductor, el conductor me pidio que no abordará y que el iba a cancelar, tras recibirme bien chabacanamente. Cambio de actitud en un milisegundo. Sentí pesado el ambiente y cuando el se marchó lo sentí menos denso…Ya eso es subjetivo mio, pero si me extraño que tras invitarme a abordar y completar el simple viaje desde la Universidad Católica hasta mi hogar actual, me dijo “No te montes, no te montes, Dios me entiende, Dios me entiende”. Le dije, con cara muy extrañada vale, que por algo tiene que ser. Sé que Dios lo entendió, el que no lo entendió del todo bien, no mucho en realidad fui yo…Me comentó el encargado de seguridad que quizas Dios me estaba librando de una. Le dije, yo que soy muy creyente, que de seguro, mas que de cual de todas las posibles, quizás nunca lo sabré…


Es cuanto.


Aló, Aló, ¡Oigo!

Ja ja ja, es esta una foto de una escena de la versión musical del popular film de los noventa: El Día de la Marmota.





Wednesday, December 3, 2025

De los carteles y el lavado de activos en Nuestra América

 De los carteles y el lavado de activos en Nuestra América


        Creo, es mi convicción, que algunos problemas que la economía dominicana presenta son por actitud, no aptitud. Una demanda de la AIRD, que el periódico El Dinero reportó reiteró dicho gremio es la problemática eléctrica que ahuyenta IED que es capaz de estimular la creación de empleo digno y decoroso con transferencia tecnológica que contribuya al bienestar común de la posteridad de los mas necesitados.



          Un ‘honorable’ dijo en la otrora Gran Colombia que el narcotráfico era la actividad económica que más divisas le entraba a su país, y ya sabemos que Latinoamérica depende de divisas, o ‘monedas fuertes’ como anteriormente se les llamaba pues el “reguerismo económico del alabrigandinismo medalaganario latinoamericano” siempre ha dado de qué hablar fruto de la falta de un sólido marco legal-juridico aplicado; un mal ancestral es el estado poco representativo. 



   En sus inicios, el estado latinoamericano no representaba al indígena, al negro en los tiempos coloniales. Hoy vemos, como argumentó Carlos Alberto Montaner, que todavía eso de representar a toda la ciudadanía, y residentes a los cuales hay que representar, sigue siendo tarea pendiente en nuestra labor de consolidar sociedades democráticas abiertas en donde retorna la confianza entre los ciudadanos. 


Porque Latinoamérica siempre ha dado de qué hablar en cuanto a "ineptitud" para muchas cosas, pero antes por lo menos antes había más confianza y por ende más paz social en lugar de las fragmentaciones que vemos hoy. Estas fragmentaciones, que son -para usar un dominicanismo- el “cada cabeza es un mundo” excesivo, surgen en parte por cambios materiales, a nivel de la estructura económica, con más fuerza que nuestra psiquis colectiva para aguantarlos y asimilarlos bien 



     Mas es menester señalar con igual ahínco que en Latinoamérica, a medida que nos insertamos como colectivo en el concierto de naciones libres del mundo, observando las admoniciones -que válidamente hacen grandes pensadores como Claudio Katz- con progreso y orden, debemos abandonar paulatinamente, por añadidura, las actividades económicas irregulares via medidas contundentes y sostenibles. 



    Son fenómenos como el Cartel de Sinaloa, a mi juicio, problemas con solución: heridas abiertas que dejan la apertura de las venas de América Latina para usar la idea de Galeano, el controversial autor del controversial tomo aquel que un presidente venezolano le regalo a uno norteamericano. 



    Más, no obstante, con igual ahínco y vehemencia me siento en el deber de afirmar que los actores que hoy dependen de "la economía canalla", de actividades irregulares, es porque -en muy buena medida- sus instituciones, históricamente débiles, les fallaron. Y digo en gran medida, porque hay gente que ni el estado, ni la familia ni la Iglesia le fallo, pero somos seres con libre albedrío y ese creo es el que no tiene solución: el que sin ningún buen motivo para ser canalla, decide serlo. 



    De ahi que la problemática que presentan la existencia de carteles como La Familia Sinaloense, NO es atacando con drones a sus integrantes que se resuelven. Es, propongo inspirado por la ética cristiana y el mismo sentido común que compartimos todos los humanos, reintegrandolos a la sociedad vía trabajo digno y decoroso que contribuya al perfeccionamiento de su personalidad. 



    Estados Unidos puede y debe ayudar vía, por ejemplo, concesiones tipo I.E.D. para la manufactura de productos y servicios esenciales de demanda predecible, como uniformes para sus cuerpos castrenses, en zonas económicamente deprimidas, para eventualmente eliminar el flagelo del emigrante latinoamericano por falta de living wage digno en su país de origen.



         Cada sicario, "pusher", pitufero, es un policía, médico y abogado en potencia que ve sus aspiraciones troncadas por la pobreza que perpetúan estructuras que codifican la maldad en el ADN social. S.E. Chavez dijo: ser rico es malo. Y secundaré algo: el que se hace rico a costa de la miseria y el sufrimiento de otros, es una persona que está intrínsecamente desordenada. Necesita misericordia, compasión tras arrepentimiento y reparación del daño causado así como garantizarle a su sociedad que no causara más daño.





     El ser humano es complejo y polifacético, pero todos queremos lo mismo: dignidad. Todos queremos que abunde lo bueno. Todos queremos minimizar el sufrimiento y dolor que trae consigo necesariamente el peregrinar en la casa común que es el planeta Tierra. Entonces, vuelvo y reitero: pan, tierra, trabajo, dignidad, valores, familia, orden, amor, DIOS; esa es la respuesta. 



    Pero la miseria espiritual de unos se alimenta de la miseria material de otros. No es tarea fácil, no es tarea difícil; es tener Voluntad, ese fuego que arde y desprecia a la oprobiosa cadena que oprime hasta malear su acero al punto que el sujeto queda libre. Latinoamérica, es mi impresión, no quiere ser el microtraficante del mundo que solo exporta vicios, legales e ilegales. Latinoamérica quiere darle al mundo ideas, corazón, energía…


    Sé que la confitería barata con nuestro cacao y azúcar es algo, me encantaría que las personas que habitan el Norte Global que necesitan de nuestras frutas autóctonas como el jobo de puerco, la jagua y el zapote pidan eso en vez de "chocolates ultraprocesados 1% cacao". Mas si nuestros aliados y socios comerciales tradicionales y emergentes nos piden enfermedad, habrá que hacer como S.E. Fidel cuando obsequió unos puros cubanos y le dijo al huésped: “Eso mata, pero a ti te gusta”.  



  Hoy, Día Internacional de la Discapacidad, es menester recordar que la violencia desmedida y el crimen organizado son, trágicamente, fábricas de discapacidad en nuestros barrios. ¿Cuántos jóvenes latinoamericanos hoy recorren nuestras calles en sillas de ruedas, víctimas de balas perdidas o de ajustes de cuentas de esa "economía canalla”?



        La problemática no termina en la herida física; se extiende a la discapacidad del Estado, que al ver sus recursos drenados por el lavado y la corrupción, carece de la potencia para brindar infraestructuras de inclusión y rehabilitación dignas. Así como afirmo que el sicario es un profesional en potencia frustrado, afirmo que la persona con discapacidad es un motor de desarrollo que la sociedad, en su ceguera moral, decide ignorar. 



    Si Latinoamérica quiere exportar corazón y energía, no puede hacerlo dejando atrás a los más vulnerables, que son los mas vulnerables sin ningún buen motivo; la verdadera discapacidad de una nación no reside en los cuerpos de sus ciudadanos, sino en la atrofia espiritual de unas instituciones inclusivas que no garantizan "pan, tierra y dignidad" para todos los que cumplen con sus deberes ciudadanos constitucionales, a según su capacidad, por igual. 


    

    Me da risa como una persona con discapacidad leve/nula de un 10% fácilmente en República Dominicana hay que decir que, solamente por el entorno hostil, en España tiene discapacidad leve o nula del 10% pero que en la capital dominicana es de un 33% y hay que darle los incentivos de toda indole para garantizar su participación plena en la sociedad a según manda la ley 5-13 de dicho país. 



        Asimismo, es menester visibilizar a las mentes neurodivergentes que, rechazadas por un sistema educativo rígido que confunde diferencia con incapacidad, son empujadas muchas veces hacia los márgenes de la informalidad. Muchos de esos jóvenes, etiquetados erróneamente como "problemáticos" o “flojos” en las escuelas, poseen una creatividad y un enfoque único que, sin el cauce adecuado, termina siendo capitalizado por estructuras delictivas o desperdiciados en el olvido. 


     La verdadera inclusión implica reconocer que la neurodivergencia no es un error del sistema, sino una variante de la inteligencia humana que nuestra sociedad no se puede dar el lujo de perder.


Es cuanto. 





Posdata: Me referí a ocasiones en las cuales Latinoamérica parece floja, problemática, “alabrigandinsita”, “reguerista” y “medalaganaria”, mas me pregunto si los continentes fueran personas si América del Sur, Centroamérica y El Gran Caribe (y Mexico, que es Norteamérica pero se comporta como la elite de Centroamérica) son en verdad sujetos con una discapacidad que ameritan terapia cognitivo-conductual basada en evidencia, descolonizada claro, y un MUUUY buen “ajuste razonable”.