Monday, June 22, 2026

La mariposa caribeña no nace en un escritorio con aire acondicionado: lecciones del Foro sobre turismo sostenible

La mariposa caribeña no nace en un escritorio con aire acondicionado: lecciones del Foro sobre turismo sostenible


Santo Domingo, 22 de junio de 2026.


    El miércoles 17 de junio participé, en calidad de abogado y representante del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como actor de la sociedad civil, en el Foro nacional sobre cadenas de valor inclusivas y resilientes para un turismo sostenible, convocado por Iberostar Beachfront Resorts y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), junto a MMARENA, ASONAHORES, la PUCMM, Wave of Change y ECORED. La cita fue en el Salón José Martí del Hotel Kimpton Las Mercedes, en el corazón de la Zona Colonial. No vine a aplaudir; vine a recordar que la Quisqueya profunda existe y que las políticas públicas no pueden seguir pariéndose entre cuatro paredes heladas de la capital.


    Allí hablamos claro: sostenibilidad, sí, pero sin la soberbia epistémica de quienes diseñan soluciones desde la comodidad de un burócrata blanco, rosadito del aire acondicionado, que nunca ha olido el manglar herido ni ha escuchado a la abuela cocola que sabe, como sabe la tierra, que el progreso sin alma es otra forma de despojo. Porque el que más padece un problema ecológico —y ahí están nuestras comunidades notablemente afrodescendientes, golpeadas desproporcionadamente por la contaminación— también carga un saber que ningún técnico de salón puede comprar con un posgrado.


    No podemos hablar de turismo sostenible si no descolonizamos primero la mirada. Lo repetí en cada mesa de trabajo: la cadena de valor será inclusiva cuando abrace a todos los eslabones comunitarios, cuando el campesino, la artesana, el pescador y la juventud negra sean protagonistas y no simple mano de obra decorativa. Aumentar el volumen de visitantes —porque mucha gente humilde, no adinerada, también quiere gozar de las bondades de Quisqueya— exige armonía, no extractivismo disfrazado de crecimiento.


    Durante el foro, una hermana del entorno de la FUPU, que representaba a Hoteles Meliá, me pidió que insistiera en un régimen de consecuencias imparcial y proporcional. Lo hice con gusto, porque la impunidad es caldo de cultivo para la depredación. Pero también puse el acento en la prevención, que no es otra cosa que educación: una educación que nazca de la base sensata de normas legítimas, sentidas por la comunidad, no impuestas a punta de decreto. Y allí lancé una propuesta concreta: matemos dos pájaros de un tiro. Hagamos educación medioambiental mediante pedagogía popular que a la vez siembre virtudes cívicas, usando metáforas que el pueblo entienda y quiera. ¿Por qué no comparar la restauración del ecosistema con las fases de la oruga a mariposa? La mariposa caribeña no nace en un escritorio, nace de la lucha colectiva, del barro, de la paciencia y de la esperanza organizada.


    Las mesas de trabajo no fueron palabras huecas: ya se están operativizando acciones concretas. Y celebro, con la mano en el corazón, ver a gremios patronales asumiendo un compromiso real contra el cambio climático. Algunas élites suelen minimizar el tema, pero a nuestra élite isleña caribeña el cambio climático les minimiza a ellos, porque conocen la fragilidad delicada del sobrecargado sistema que es la cuenca del Gran Caribe. La unidad en torno al cumplimiento de la Ley 64-00 fue genuina: sector privado, gremios patronales, figuras del aparato estatal y actores de la oposición, todos remando hacia el mismo horizonte de justicia ambiental.


    Quiero agradecer públicamente al periodista Severino Viola, del PNUD, con quien compartí largo y tendido, y quien me invitó a una actividad futura junto al Colegio Dominicano de Periodistas. Siempre he sentido un aprecio profundo por los periodistas dominicanos: valientes, vocacionales, faros en tiempos de neblina mediática.


    Después del foro, la vida me regaló otra trinchera: asistí a un ballet folclórico donde estreché lazos con funcionarios hondureños. Me invitaron a Honduras para el mes patrio centroamericano, agradecidos por mi interés sincero en la educación y el desarrollo democrático de ese pueblo hermano. En ese mismo escenario, el viceministro de Cultura dominicano, Amaury Sánchez, se destacó como un servidor honorable. La Patria Grande se teje así, con símbolos, con danza y con memoria.


    De aquel foro no me traje un certificado de asistencia; me traje la certeza de que las minorías —las personas afrodescendientes, las comunidades costeras, las mujeres rurales— tienen mucho que decir y que la contaminación no es un dato estadístico: es una herida abierta en sus cuerpos. No hay turismo sostenible sin justicia racial, sin justicia social, sin amor por lo nuestro.


    Desde el PLD, como actor de la sociedad civil, seguiré alzando la voz. Que nadie se equivoque: la revolución será ecológica, será popular, será profundamente democrática, o no será.



    ¡Mil agradecimientos al Iberostar Beachfront Resorts y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por la invitación!



    Mario Emilio Nouel Mejía
Abogado y representante del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como actor de la sociedad civil.


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