Sunday, April 26, 2020

La Dispersión


 La Dispersión

“Demasiado color ciega el ojo,
 Demasiado ruido ensordece el oído,
 Demasiado condimento embota el paladar, 
Demasiado jugar dispersa la mente, 
Demasiado deseo entristece el corazón.
El sabio provee para satisfacer las necesidades, no los sentidos; 
Abandona la sensación y se concentra en la sustancia 
(Tao Te King Capitulo XII, Versión Nueva Acrópolis). 
               
           
       
   

La vida me llamó a trabajar un tema recientemente. En un inicio lo desestime. Más creo que la guía divina se manifestó para que no fuese así. Les hago la historia. 

Sucede que un día voy donde un amigo. Es un gran médico con conocimientos de psicología y, a todas luces, un hombre exitoso. Charlamos. Intercambiamos pareceres e ideas. En una, se me queda mirando. Me dice: te noto disperso. 

Inicialmente, no le di mucha mente. Había tomado un seminario titulado “Descolonizar las Ciencias Sociales” donde había aprendido que no es bueno especializarse en exceso. Le comente eso. Le dije que eso de hacer una sola cosa no está bien. Qué está pasando de moda. No me dijo más nada. 

Un tiempo después, empecé a visitar a un eminente clérigo. Su presencia emana paz. Compartimos pareceres de teología, filosofía, política y ciencias de la religión. En una me mira y me enjuicia. “Te noto disperso”, dice. 

Yo me pongo chivo. De inmediato recuerdo las críticas del pensamiento decolonial a la hiperespecialización. Sin embargo, opte por comentarle que un amigo me había dicho lo mismo anteriormente. Empecé a preguntarme si estaba frente a una de las sincronicidades que describía Jung. 

Había leído a Edgar Morín. Lo cito con frecuencia. Enseña que la educación debe ser multidisciplinar, interdisciplinar y transdisciplinar porque ese es el enfoque que requieren los grandes problemas de la humanidad como el cambio climático y la pobreza. 

Soy partidario de que, para lidiar con un texto críticamente, debemos debatirlo. Esto puede ser interiormente o con otra persona. Ciertamente, entendí que ese intelectual trae a colación un punto válido. 

Sin embargo, me pregunte algo. Si, Dios no lo quiera, tengo que operarme del corazón, ¿preferiría a un médico que sabe de todo o preferiría a una inteligente persona que desde temprano sintió fascinación por ese órgano y le dedicó su vida?. Opiné que ahí hay cabida para el especialista. Aunque, claro, el otro tiene su lugar. No creo que uno sea más importante que el otro. Creo que el que sabe de todo puede resolver cosas que el especialista no puede, y creo que el especialista puede resolver cosas que el todologo no puede. 

Siguiendo con el ejemplo de la medicina, entiendo que los aportes de la sociología a la psicología son vitales. No podemos entender al hombre divorciado de su contexto. Entiendo que el que quiera especializarse en lo que sea de psicología tiene que saber algo de sociología. 

Después, revise de nuevo el artículo que me impactó en el seminario de Ciencias Sociales. Esta vez, noté que el autor no critica en si la especialización sino la hiperespecialización. Me reí porque me recordó al viejo adagio de que “todo en exceso es malo”. Eso aplica a la especialización. 

Con Morín, aprendí que es necesario que algunos seres humanos seamos todólogos. Por decirlo de otra forma, especialistas en pensamiento no especializado. 

Ahora, considero preferible para el avance y supervivencia de nuestra especie (¡y de las demás!) que algunos seamos especialista. Como los extremos son malos, hay que evitar dos actitudes. 

La primera es el rechazar el necesario diálogo entre los saberes y por ende caer en hiperespecialización. Por algo dicen que los abogados tienen que saber de todo. Lo dicen los practicantes del derecho y lo dicen los Hermanos Mazeaud. Estos son unos autores franceses cuyo magnum opus es una piedra fundacional del derecho de ese país, que es el que aplicamos en el nuestro fruto de la ocupación haitiana.

Pensé que había resuelto la problemática en que me resultaban los planteamientos de esas dos personas. No le di mucha mas mente a la advertencia de ambos amigos. Pero entonces, visite otra amistad de mucha valía. Tocamos varios puntos. En una se me queda observando y repite la frase que si vuelvo a escuchar próximamente puede que me asuste: “te noto disperso”. 

Había entendido que mi comunión con los ideales de la filosofía decolonial requerían de obviar las advertencias de la dispersión. Pero, inmediatamente después, regresa la Sabiduría con ese comentario. Eso me trae a la segunda actitud de la que debemos huir. 
Creo que es importante evitar que la polidisciplinariedad degenere en dispersión. Para el caso, definire dispersión como el apretar poco porque se abarca mucho. A esto agrego que entendiendo que mientras se apriete lo suficiente no es dispersión. 

Verdaderamente, la vida es interdisciplinaria. Requiere de algo de todología. Hay que saber verse bien, por ende hay que saber algo de moda, ejercicio e higiene. Hay que ser un buen amante, si no se opta por el celibato, por ende hay que saber algo de sexologia. Hay que saber leer y escribir, ya no se consideran esas destrezas como opcionales. Hay que saber algo de supervivencia. Hay que saber defenderse. Hay que saber algo de psicología y algo de política. Hay que saber algo de nutrición. Hay que saber algo de religión. Sin dudas, la lista puede continuar. 

Fue entonces cuando aprendí un término que me parece ridículo no aplicarme: Persona multipotencial. Investigue las credenciales de quienes han trabajado el concepto. Incluyen ese grupo a Emily Wapnick: una autora que ha ganado premios siendo, a la vez, artista y abogada graduada de la prestigiosa facultad de leyes de McGill. Esta también el famoso generalista Timothy Ferris. Se ha destacado como escritor, deportista, bailarín, inversionista y consejero empresarial. Se cree que Chomsky, Foucault, Jodorowsky y Russell son personas multipotenciales. También eran, en vista de que no solo abarcaron mucho sino que apretaron lo suficiente, lo que conocemos polímatas. Al parecer, si se siente la necesidad de abarcar mucho, se es una persona multipotenical. Si se triunfa, se es polímata. Toda persona multipotencial es un polímata en potencia

    Algunos hispanoparlantes suelen decir, despectivamente, “El que sabe de todo, sabe de nada”. En inglés hay una frase parecida “Jack of all trades, master of none”. Traducido seria “Jack de todos los oficios”. Esto suele ser dicha de manera laudatoria a quien muestra habilidad en muchas áreas. A quienes eso le molesta le agregan respectivamente, al final, maestro de ninguno. Ahora, la frase completa vale la pena ver como es: Jack of all trades, master of none, often better than the master of one. Dice que, con frecuencia, el Jack de todos los oficios y maestro de ninguno es muchas veces mejor que el maestro de uno.

 Dicen que se le aplicó esta frase, en su modalidad despectiva, por primera vez a Shakespeare. Era tan todologo que hasta se le atribuye la invención del valet parking. Sería interesante estudiar la sociología de Inglaterra y compararla con la de la sociedad española para ver porque en inglaterra existe el dicho en ambas modalidades (laudatoria y despectiva), mas en español (a no ser que exista un frase cuyo conocimiento no tenga) solo existe en su modalidad despectiva. 

    Ahora bien, ¿porque existe la frase en modalidad despectiva en primer lugar? ¿De donde viene el desprecio por el “saber de todo”? Dice Jake Chapman que en los tiempos en que éramos cazadores-recolectores, se esperaba que cada miembro de la tribu desarrollara fluidez en una tarea en especifica. A medida que avanzó la economía, fue aumentado la necesidad de especialización. Los salarios reflejan esa realidad. Agregaría yo, tal vez es por eso que como regla general un doctor en Derecho gana más que una persona con tres licenciaturas. Sin embargo, Chapman agrega que la economía actual requiere más que nunca del master polymath (polímata maestro) en vista de que es en donde convergen dos o más sectores que se ubican las mayores posibilidades de crecimiento. Fijémonos cómo un mismo grupo empresarial puede tener intereses en diversos sectores: farmacéutica, alimentación, educación, electrodomésticos, entre otros. 

    Yo traería a colación, también, el argumento del respeto al libre desarrollo de la personalidad. Si a fulano le gustan muchas áreas, pues tiene derecho a desarrollarlas. Un complejo cóctel de variables tanto de nacimiento como del entorno influyen en eso.

 Ahora, ¿son todas las críticas que se le pueden hacer a las personas multipotenciales inválidas? No. Dice James Lieu que la persona multipotencial puede fracasar si en todas las áreas en que se embarque permanece en un nivel que oscile entre la mediocridad y el promedio. Argumenta que es necesario que, para que la persona multipotencial pueda ser exitosa, brille en al menos uno de sus intereses.

 Sin embargo, dice la Wikipedia que hay que tener cuidado. El brillar en una destreza puede tomar tiempo. Esto puede causar apatía. También, impulsividad y conformismo a la hora de la toma de decisiones académicas. Es también un factor la presión no saludable que amigos, parientes y profesionales puede ejercer para que el individuo, siendo una persona multipotencial, opte por la especialización. 

Chapman aconseja ciertas medidas para evitar problemas. Cita la Ley de Pareto: 80% de los resultados vienen de 20% del esfuerzo. Esto significa que si dominar un segmento toma diez años, puedo domarlo en un 80% en ⅕  del tiempo: 2 años. También recomienda organizarse, especialmente porque “las reglas del juego” puede que beneficien a los especialistas. Sugiere trazar un plan de estudio y acción tomando en consideración donde queremos estar en 5-10 años. Les comparto el articulo porque creo que vale la pena leerlo: https://techcrunch.com/2015/10/17/specialization-polymaths-and-the-pareto-principle-in-a-convergence-economy/

Entonces, si tengo razón cuando intuyo que soy una persona multipotencial, no debería intentar sacarme la multipotencialidad a trompás o ir a una terapia para sanarme porque no es un problema. Es una virtud, con sus pros y sus contras. Ahora, ¿es sinónimo ser una persona multipotencial con estar disperso? ¡No! Jamás en la vida. Como argumentan los expertos, hay que brillar en algo. Eso se logra con organización y disciplina. Creo que las personas multipotenciales se encuentra en una disyuntiva única. Si se descuidan, flotan un tronco movido por las olas. Sin dirección alguna, tal cual una hoja que flota con el viento. El mercado laboral y su sociedad les castigará. Ahora, si hacemos lo que tenemos que hacer, podemos brillar como el oro. 

Me pueden criticar por no vivir bien mi multipotencialidad, mas no por ser multipotencial. El éxito se mide de muchas formas. Contribución a la sociedad y capacidad de poner un techo por encima de la cabeza son dos principales. Se puede contribuir a la sociedad y no poner un techo por encima de la cabeza. Eso le pasa a muchos olvidados de la sociedad capitalista como los artistas, los filósofos, los profesores, los políticos serios. También se da lo contrario: podemos poner un techo sobre nuestras cabezas sin contribuir a la sociedad. Es el caso de los corruptos. Creo que las personas multipotenciales estamos en una posición única para lograr ambas cosas. No tenemos solo la posibilidad, sino la obligación. No creo que haya una sola carrera que este mal para estos tipos de personas. Martin Luther King y Martin Lutero eran abogados.  Marx, el primer sociólogo sin haber estudiado sociología como carrera, era abogado también. Salvador Allende era médico. Con organización y disciplina, todo se puede. Y recordemos que, si se está apretando lo suficiente, no se está abarcando mucho. 

 

Tuesday, April 21, 2020

La disciplina: puente entre las metas y los logros.



Me encantaría ser el autor de tan perspicaz y atinada frase. No obstante eso, no es mía. Es de Jim Rohn. La encontré buscando citas sobre la disciplina. Es una de mis preferidas. 

Al ver que era de un tal Jim Rohn, pues busque ese nombre en Google. Quería saber quien era. Veo que trabajo con Herbalife y que era speaker motivacional. Pensando que habría ganado sus cinco o seis millones de dólares, investigue cuál era su net worth cuando murió. Me sorprendió ver que murió valiendo 500 millones de dólares. 

Si, el dinero no lo es todo. Tampoco es cualquier forma de ganar dinero buena. Ahora, en nuestra sociedad, es para muchos el primer indicador de que tan bien le está marchando la vida a alguien. Hay otros, tal vez igual o más importantes: felicidad de personas que la rodean, salud física, salud mental, logros de otra índole, capacidad de influenciar en su ambiente y que tanto es conocida.

 Ahora, la capacidad de poner un techo sobre la cabeza y tres comidas calientes en un plato tres veces al día dice mucho. Es, sin dudas, una destreza a consolidar. 

Dicho esto, pasaré a tratar el tema que me proponía: yo y la disciplina. Es este un valor que he estado trabajando mucho. Diría yo, desde que tengo uso de memoria.  Me inspira el escribir este artículo el haber terminado el libro Never Binge Again (Jamás te des otro atracón, en español). Es un libro orientado a quienes se les hace difícil seguir una dieta o plan alimenticio por más que quieran. 

Sin ser perfecto el tomo, confieso que me gustó mucho. Sucede que en el pasado he deseado mucho mejorar en eso que llaman disciplina. Sintiéndome impotente frente a como a veces se me hacia difícil decirme que no, he deseado que un militar se mude conmigo para que me caiga atrás el día entero y me meta “en cintura”. Hasta pensé e intenté meterme a militar en el pasado. Mi hambre de disciplina fue un factor. 

Comprendí que ese militar tal vez nunca llegue. Para mi, ese libro que leí te enseña a ser tu propio militar. A ser tú mismo que te metas en cintura. Fue una lectura muy vital y útil. Es gratis, por si la quieren bajar. 

Resumiría este libro en cuatro puntos: 

  1. Tenemos distintos parte del cerebro en constante pugna. Está la animal, que nos dice que debemos comer en demasía, dormir mucho, tener mucho sexo, no hacer ejercicio para no gastar energía en caso de que nos caiga atrás un leopardo. 

Contrapuesto a esta, esta el lóbulo frontal. Esta es la parte que nos dice que no debemos comernos dos copas de helado al día porque eso mata y arruina la figura. Que nos dice que a veces es mejor no estar con una pareja. Que nos insta a levantarnos temprano para aprovechar el día, entre otras cosas. 

2.             La metodología del libro es la siguiente: A esa parte animal que nos sabotea nuestras metas cuando la complacemos, le ponemos un nombre y le hablamos. El autor sugiere llamarlo “el cerdo” porque, de ser por ella, comemos en grandes cantidades todos los días. Es insaciable y come como lima nueva. Me lleve del autor. Podemos poner “mi demonio de la comida interno” o como nos plazca, pero tiene que ser un nombre que evoque lo que queremos controlar. Llamarle “mi conejito lindo” es contraproducente. 

3.             Y bueno, una vez identificada y nombrada, debemos realizar un “plan de comidas”. El autor recomienda tener REGLAS CLARAS. Las necesitamos como país, las necesitamos como familia, y las necesitamos como individuos. Como cualquier código legal, nuestro reglamente personal puede y debe evolucionar con el tiempo. Ajustarse a la realidad y a los avances científicos. Para dicho ajuste, debemos asegurarnos que somos nosotros y no “el cerdo” quien quiere hacer los cambios. Da técnicas para ese fin.

4.             El autor nos insta a gritarle al cerdo cada vez que quiera romper el reglamento personal. Debemos gritarle. También, en su libro, desenreda varios juegos psicológicos que “el cerdo” juega con nosotros. Por ejemplo, si nos caemos significa que dejamos que “el cerdo” saliera de su jaula, es necesario volver a enjaular cuanto antes. Nuestra sociedad y Big Food conspiran para sacar al cerdo de la jaula, pero debemos ser fuertes. Cada vez que no rompemos el plan, cuesta esfuerzo y hay que tener vigilancia para evitar la fatiga. Pero tener reglas claras se encarga de esto. 

De inmediato, elabore mis reglas. Incluí Horas de despertarme (incluido fines de semanas, porque despertarse muy tarde puede ocasionar insomnio). También había identificado que perdía tiempo en internet, entonces restringir la navegación a una hora por día me pareció una buena idea. Esta también el protocolo de servirse las comidas, hora para cenar, mínimo de lecturas al día, mínimo de frutas y vegetales al día, etc… 

Algunos dirán que es mucho sacrificio y mucho trabajo. Pero el no tener disciplina nos priva de alcanzar lo que queremos. Esta en nuestras manos decidir de qué nos vamos a privar en ocasiones en las cuales no podemos tener nuestro bizcocho y comerlo también. O me privo de una cosa o me privo de la otro. Yo tomé mi decisión. Todos, a diario, debemos tomar la misma decisión. No todos estamos conscientes de ello. 

Y bueno, yo quiero tener disciplina. ¿porqué? ¡porque no quiero privarme de alcanzar mis metas! ¡no quiero privarme de tener logros! Pensaba Abraham Joshua Heschel que el autorespeto es fruto de la disciplina y que el sentido de dignidad crece mediante el decirse que no a uno mismo. En la misma Biblia está la frase “negarse a uno mismo”. En una charla sobre el éxito, el empresario Pepín Corripio me compartió su visión de esta virtud al responderme a una pregunta: tenemos que desarrollar la capacidad de señalar algo y decir “no me lo como, no me hace bien”. Eso me marcó mucho. Mi abuelo Ballardo Mejía era vivo ejemplo de eso. Era famoso por ser estricto en el cumplimiento de sus recomendaciones médicas. E incluso entrado en edad iba desde bien temprano a caminar.  

Parte 2

            Dice el autor de Never Binge Again que no tenemos que entender un problema para solucionarlo. No tenemos que entender por cual trauma en la niñez comemos de gula o no nos gusta despertarnos por la mañana. No está mal esa indagación. ¡Es una loable empresa! Pero ahora, no es necesario saber cómo armar un televisor para ver un documental. Basta con saber usarlo.

            Hay otro libro. También me lo he terminado en esta cuarentena. Se llama Eat What You Love, Love What You Eat for Binge Eaters. Yo había caído en la aparente trampa de que tenía que saber porque comía en exceso para dejar de hacerlo. Honestamente, creo que ayudo. Recomiendo este coctel de Never Binge Again + Eat What You Love, Love What You Eat. Creo que hasta medio dominicana me resultó la mezcla. Me resulta curioso, y no abundare mucho. Pero ambos libros trabajan mucho la voz interior, y siento que cuando mezcle ambas prescripciones “se dominicanizó” mi voz interior. Tal vez escriba un trabajo de sociología sobre eso en el futuro, tal vez es mi imaginación. 

            Pero bueno, Eat What You Love fue una lectura grandiosa. Uno de mis libros favoritos. Ahí aprendí que es comer en exceso, porque comemos en exceso y que hacer para dejar de comer en exceso. 

            Aprendí que la ansiedad y las necesidades no correspondidas juegan un rol. Esto es problemático: comer en exceso no resuelve nada, sino que lo empeora. Es un circulo vicioso: me siento mal → como en exceso intentando sentirme mejor → esto me hace sentirme mal y culpable otra vez → vuelvo a comer en exceso intentado sentirme mejor. Eat What You Love nos enseña que comemos en exceso porque queremos sentirnos mejor. Sin embargo, esto presenta una disyuntiva: comer solo puede resolver un problema, que es el hambre, y comer sin hambre jamás resolverá lo que intentamos resolver emprendiendo esa acción. Nos podemos autosabotear siendo en exceso estrictos con nosotros mismos, tenemos que perdonarnos cuando nos caemos. Arreglar nuestra voz interior, que sea más amorosa. Al principio, hablaba sobre Never Binge Again me enseñaba a ser yo mismo el “militar manillador y metedor en cintura” que quería. Eat What You Love me enseña que seré más exitoso si ese militar es amoroso. Porque a nadie le gusta que le hablen mal, es problemático el hablarnos mal a nosotros mismos. 

            Creo que ambas lecturas tienen pros y contras. El primer problema con el que me encontré fue que necesito, y con libre albedrío escojo, comer de una determinada manera para alcanzar mis metas en el bodybuilding. Eat What You Love no ve ningún problema con usar planes alimenticios como guía, pero nos invita a no reprimirnos nada. Nos invita a romper nuestros planes, siempre que velemos por un balance entre el comer por placer y comer por salud. De ahí surge mi cheat meal.  Verdaderamente, Never Binge Again y Eat What You Love tienen diferencias pero entiendo que ambas filosofías se complementan. Creo que la mezcla que hago entre ambas enseñanzas me funciona. 

  1. No me permito fallar, pero programó descansos a diario y a la semana. 
  2. No busco entender por completo la raíz de mis errores para solucionarlos, pero no por ello dejó de indagar en ello con frecuencia porque saber es poder. 
  3. Creo que, posiblemente, he hecho las paces con mi cuerpo permitiendo esas comidas que ingerimos más por placer que por salud los Jueves. No creo que mi cuerpo tenga un antojo que no pueda esperar hasta el Jueves. Never Binge Again dice que no hay antojo que dure para siempre. Pero Eat What You Love me enseña a negociar con mi mismo. No compenso por errores. Pero tampoco me permito errores vagabundisticamente. Debo cumplir un mínimo de proteínas/frutas/vegetales/fibra.
  4. No a la rigidez, pero si a la constancia. Siempre seguir las reglas, pero tener reglas que se puedan seguir. ¿como se si estoy siguiendo las reglas? Sencillo: me imagino un jurado imparcial de diez miembros observándome y me pregunto que opinaría sobre mi adherencia o no-adherencia al reglamento en caso de ser preguntados. 
  5. Ya esto soy más yo, pero entiendo que ayuda llegar a casa para ingerir una reconfortante sopa de pescado fresco con vegetales de temporada y nuestras especias favoritas a pasarse todos los días a base de galletas de soda y jamón de pavo. Lo primero lo disfrutamos mas y nos hace mejor. Argumentaría que nos gusta más porque nos hace mejor. 

Decía Buda que es mejor conquistarnos a nosotros mismos que ganar mil batallas. Eso es lo que me gusta del Bodybuilding. Triunfar en esta actividad requiere de una vigilancia constante y te reorganiza tu día para mejor. Creo que todo buen deporte lo hace. El Pavo Real tiene plumas cuyo único propósito es aumentar su belleza para atraer más hembras. Ser un macho triunfador en una esfera trae como necesidad aterrizar otras. Triunfar en bodybuilding requiere de trabajar nuestras emociones que nos llevan a comer en detrimento de nuestras metas. Requiere también un triunfo sobre la mente y el tener todo pensamiento cautivo. Como le dijo Zeus a Hercules en la película de Disney: un verdadero héroe no se mide por su fuerza sino por el tamaño de su corazón. 

Y es, entiendo al menos en parte, la indisciplina un problema del corazón. Quiero disciplina porque entiendo que me permitirá alcanzar mis sueños. Quiero honrar a los gigantes en cuyos hombros me sostengo. Quiero vivir al máximo. Nietzsche teorizaba que podemos analizar nuestra vida preguntándonos si repetiríamos absolutamente todo lo que hemos hecho. Si la respuesta es afirmativa, estamos viviendo al máximo. Si la respuesta es negativa, ¡Es momento de despertar! Porque el sol brilla, y se muere por brindarnos de sus rayos para que produzcamos vitamina D. La brisa sopla, y ansia acariciar nuestro rostro para arrancar una sonrisa. Creo que Dios existe y quiere cambiar nuestras vidas. Ponernos a valer. Así como multiples creyentes a través de la historia han confiado y dicho su sí, yo le doy un sí a la vida.

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Thursday, April 16, 2020

En el fitness, también, la verdad te hace libre.

En el fitness, también, la verdad te hace libre. 

Debí cuadrar recientemente con mi entrenador un plan que fuese un compromiso entre lo que quería y lo ideal. Me recomendó macros 40P/25HDC/35G. Sentía que me faltaba la vitamina c de la fruta. Entonces, se lo comente, y me indico 40P/30P/30P. Aun, en ocasiones, porque como -especialmente por la crisis- muchas legumbres y me gusta comer vegetales y frutas, a veces “tomaba prestada” aprox. 90 calorías de las grasas para ingerirlas en carbohidratos. Además, me gusta comer pizzas, hamburguesas con tocino, helado, arroz, etc. Llegamos al compromiso de que todos los días ingeriría 200g proteína. Entonces, 3 días a la semana respetaría la proporción de grasas y carbohidratos y los otros tres días podía tomar 100 calorías de las grasas e ingerirlas en carbohidratos. Me pareció un plan muy factible, que me permitiera sentirme bien, y que podía llevarlo mi vida entera de ser necesario. Como sacrificio, 6 días a la semana me abstendría de harina y arroz. Pero podía ingerir 2800 calorías un día a la semana. Me indico que no debía ser Viernes, Sábado o Domingo porque como en esos días había mas flojera, mi cheat meal podía -influido por el ambiente- convertirse en dos cheat days.

 Escogí Jueves. Siempre me han gustado los Jueves. Jueves es ya casi el fin de semana, pero aún hay que acostarse temprano (¡y los demás días es bueno también! ¡como hay que fiestear prefiero hacerlo de día!). Mi madre me despertaba para ir al colegio los Jueves diciendo “ya mañana es Viernes”. Aprendí a amar los Jueves.  Leí después que Jueves es considerado un día auspicioso para firmar contratos. En cierto sentido, when I indulge, firmó un contrato con mi cuerpo: a cambio de ese momento de placer sensorial y del uso de la comida para el placer, los demás días comeré mas para la alimentación, la salud y el alcance de mis metas. 

A mi cuerpo le gusta, en moderación, la comida que no me ayuda con mis metas del fitness y en la salud. 

A mi mente le encanta hacer uso excesivo de esos alimentos que comemos más por placer que por nutrición. Mi cuerpo detesta eso. Me lo deja saber con menos energía, menos rendimiento, acidez, tez más pálida, sueño de baja calidad, exceso de grasa corporal, más catarros, y un sin número de manifestaciones entre las cuales incluyo menos dexteridad mental. 

Al hombre le gusta comer por placer. Por miles de años hemos comido por placer. Pero también, la búsqueda del “cuerpo ideal” de un cuerpo con mayor perfección (como sea que lo definamos) tiene su historia. 

La rigidez es una enemiga. Por eso, me perdono errores. No los pago ni “hago penitencia” con cardio o recortes calóricos. Si creo que puedo escuchar mi cuerpo. (ver Eat What You Love, Love What You Eat).

Pero también, las reglas claras son importantes. Tanto en nuestro país como en nuestras vidas. De la misma manera que se que no debe chocar al carro de enfrente cuando conduzco, o que no debo orinarme en los pantalones en medio de una reunión si me dan ganas de ir al baño, debo saber lo que debo y no debo hacer. Solo así alcanzaré mis metas en el fitness. (ver Never Binge Again). Si mi hermana hornea algo, lo pruebo fresco: saco una porción justa. Porque escogí no privarme de ese placer que te da la vida, el deguste de la repostería fresca del hogar. 

Hoy fue un día algo desmotivador. Pienso mucho en el futuro, en el día que alcanzare mi meta. Me parece mítica. Hoy aprendí que, pronosticando fechas (algo que es casi imposible, no se porque pierdo mi tiempo), es posible que tarde más de lo previsto porque no estaba tomando en cuenta la posibilidad de un perdida de músculo durante la fase cut, o de quema de grasa. 

Pensaba que cuando llegue a 200lbs tendría aproximadamente 11% de BF. Es posible que la pérdida muscular de entre 10-15lbs ocasione que cuando llegue a 200 lbs este por los 19%. Quien sabe si tendré suerte. 

También, pensé que seguiría con mi mismo plan rebajando de manera fija 2 lbs por semana y que por lo tanto tardaría 5- 5 ½ meses en llegar a 200. Pero como al cuerpo no le gusta quemar grasa, porque es un mecanismo de supervivencia, debo darle cabida a la noción de que tal vez tarde más de 8 ½  meses. Ahora, me hace sentir mejor que es muy poco probable que tenga un porcentaje de grasa de 28% cuando llegue a las 200. No se tornó tan sombrío el panorama.

Siento que conocer mejor la realidad me desmotivo un poco. Es como ir a Las Terrenas. Antes, ir de la capital a Las Terrenas era coger una carretera que era famosa por ser larga. Para mi ese trayecto era una pesadilla. Me mareaba y me aburría. Comer Langosta al ajillo en Nagua en el Comedor Hernández era lo único que me gustaba del camino. Me cansaba de jugar Gameboy y entonces empezaba a conversar con la familia. Mi papá ponía música que no me encantaba y mis hermanitos hacían cosas que no me gustaban. 

Ahora, llegar a Las Terrenas ¡valía la pena!. Me encantaba la casa que alquilamos, y era una semana de buena comida, mucha playa, jugar con la arena, dormir en literas. Iba preparado porque no había ni aire ni agua caliente, pero el sitio me parecía mágico. Jugaba con los cangrejos, comíamos mariscos frescos, buscaba caracoles, compartía con la gente, nunca puse pero para ir. 

Hay quienes dicen que lo importante no es el destino sino el camino. En este caso en el destino es que aprendo y consolido las destrezas necesarias para permanecer en mi destino una vez llegue. Es necesario, pero quiero llegar. Pensé que faltaba una hora para llegar, y me entero tras pensarlo mejor que me faltan 90 minutos. No me gusto. Me entristeció. Pero el que aguanta lo mucho aguanta lo poco. 

En la comunidad LGBTI, el tener un cuerpo esbelto es sinónimo de ser gente. Además, una manera segura de obtener parejas con cuerpos más musculosos y esbeltos es tener un cuerpo más musculoso y esbelto. 
Mi motivación va más allá de asemejar mi vida amorosa a mis deseos y de querer ser mas bello. También está la salud. Abusar de la comida procesada es una sentencia de muerte. No lidiar con la obesidad es una sentencia de muerte. 

Es también mi trayectoria en la búsqueda de un mejor cuerpo una manera de honrar a mis antepasados. Es una búsqueda de virtud, verdad y honor. Es una búsqueda de disciplina. Como leí en un manual de guerreros: la disciplina no es algo que colocamos por un momento en un contexto de relajación. La buena disciplina, o la disciplina bien llevada, conlleva que la relajación sea algo que encajemos en un contexto de disciplina. Además, lo quiero y querer es poder. Y me gusta el pasatiempo. Es más que un pasatiempo. Siempre he querido ser mejor. Eso abarca cuerpo, mente, emociones y vida espiritual. 

Me provocó, reitero, tristeza, enterarme de la verdad: falta más de lo que pensaba para llegar. Pero, tengo buena estrategia. Algunos dicen que tengo buen ritmo. No estoy conforme con mi ritmo. Pero he tomado medidas para solucionar eso. No esta mal mi ritmo, solo pienso que he estado trabajando a 50-75% de mi capacidad y quiero dar el 110%. Me ayuda que se lo que quiero y hay suficientes estudios científicos para dictaminar con cierto grado de certeza que es lo que debo hacer. No es imposible, solo hay que saber cómo hacerlo.

Me pregunto si saber la verdad fue lo mejor. ¿Es a veces una falsa esperanza mejor que nada? Me lleve de dos viejas máximas cuando decidí, con un profesional, saber la realidad de mi situación. Primero, saber es poder. Segundo, conoceréis la verdad y la verdad os hará libre. 

Oro por la libertad y la felicidad de todos los seres en todos los sitios. Me parece interesante cuando algo te hace libre pero no te hace feliz. Creo que es mejor libre e infeliz a feliz y en cautividad. Claro, en la espiritualidad se nos enseña que nuestra felicidad no puede depender de factores externos. Pero en la misma Biblia está: a veces hay tiempos para reír y a veces hay tiempos para llorar. El mismo Jesús mostró agonía durante su crucifixión. 

Escribir me hizo sentir mucho mejor. Escribir es, para mi, muchas cosas: desahogo, derecho, deber, terapia, psicoanálisis, legado, política, arte, búsqueda de Dios (¿han probado la escritura automática?), diversión y trabajo. Si, trabajo. A algunos les puede rechinar, pero les recuerdo que no es lo mismo trabajo a empleo o curro. 

Nadie previó esta crisis. Pensé que mis únicos problemas a la hora del none eran el autosabotaje y la inexperiencia. Pero, miren como son las cosas. Llegó esta crisis, y debimos cambiar mi estrategia mi entrenador y yo: debimos cambiar de la modalidad recomposición (la que prefiero) a la modalidad fat burn debido a que en mi cuarto con mancuernas se me hace imposible la primera. Y así son las cosas de la vida. No todos los obstáculos vienen de adentro, no todos los obstáculos vienen de fuera. Pero bueno, a veces no escogemos las circunstancias pero si escogemos qué haremos con ella. Decía un sociólogo barbú que el hombre hace la historia, pero no en circunstancias de su escogencia. 

¿Con que me quedo? Ánimo. También, resolución a trabajar cualquier sentimiento adverso porque la fiesta de levantar pesas, comer mejor y descansar bien es una empresa tanto física como psicológica (y espiritual y emocional). Asimismo, perseverancia. También, recordar que quien aguanta lo mucho aguanta lo poco. Yo escogí libremente, pudiendo escoger lo contrario, saber que estaba pasando con mi cuerpo. Ya no hay vuelta atrás. Hare jugo de los limones caídos. Tal vez, la desmotivación de no alcanzar la meta en el tiempo previsto que había mal calculado hubiese sido una peor alternativa. ¡O tal vez no! ¡Pero ya es tarde para ablandar habichuelas! No me queda más que enfrentar como un hombre mi realidad y saldar deudas. Y meterle animo. Meterle pasión. Y confiar. Que si los egipcios pudieron hacer las pirámides…


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Tuesday, March 24, 2020

Cuando el cine...

  El otro dia vi la primera temporada de serie. Evitare nombrarla, así no hay spoilers. Me toco mucho una escena en la cual un militar va a matar a un niño. Sucede que el padre del niño le hizo daño a la mamá del militar. Esa es su venganza.

El niño implora por su vida con todas sus fuerzas. Al final, cuando se da cuenta de que cualquier esfuerzo será inútil, empieza a confesar su fe. Es musulmán. Sus últimas palabras antes de morir expresaron, con convicción, que cree en Dios y que Mahoma es su profeta. 

Reitero que me tocó mucho ese momento. Me pareció, en cierto sentido, sublime y algo etéreo. A veces me adentro mucho en lo que leo, lo que veo en la pantalla y en el teatro. Aproveche la oportunidad para preguntarme:¿Qué haría yo en ese momento?. 

Me imagine en la posición del niño. Me resulta difícil verme en la posición del militar. Tengo la firme y sincera convicción de que las personas no heredan las deudas de sus antepasados, que es por sus propias faltas que deben responder. Con eso no quiero debatir los méritos de la teología agustiniana, simplemente entiendo que si mi papá hizo algo indebido, yo no tengo ninguna culpa por el simple hecho de venir de su semilla. Creo en el mérito de la epigenética, pero también creo que tenemos libre albedrío o voluntad. Creo que somos responsables de nuestras acciones, independientemente de las reales y tangibles condicionantes que nos tocan. Aunque claro, la conciencia cuenta. Hay quienes hacen lo malo pensando que es lo bueno. Tengo la honesta noción de que hay un padre que nos ama en el cielo y tiene un plan individual para cada una de nuestras vidas. 

Volviendo al punto que quería tocar, me imagine en la posición del niño. Me imagine a alguien apuntando una pistola hacia mi cabeza. Sospecho que, tal vez, vivir esa horrorosa experiencia en persona puede ser diferente. Más ayer, mientras vivía esa escena en mi mente, alcance a decir algo así como la sección del credo Nicaeno o de los Apóstoles que trata a la persona de Jesús. 

Con ese ejercicio terminado, de inmediato me pregunté qué había hecho realmente. Entendí que, de estar a segundos de partir de este plano y encontrarme con Dios, haría lo que me enseñaron que estaba bien hacer. Cuando pequeño, una tía evangélica pentecostal me enseño que para ir al cielo bastaba con hacer una oración que en la teología conocemos como “la oración del pecador”. Hay diferentes variantes, la que me fue dada incluye confesiones de Jesús como señor, como salvador y una invitación a que entre en mi corazón. Hay quienes entienden que confesar a Jesús como señor es innecesario, en virtud de esto ser una buena obra fruto de la santificación que sucede a la justificación. Hay quienes critican el fenómeno de la oración en sí, no todos los protestantes la emplean en su trabajo evangelístico. 

Recuerdo hace algunos años un viaje de avión que vino después de sucesos difíciles en mi vida. Sucesos que, no obstante, se colocan junto a mi re-exploración de la fe cristiana en una línea de tiempo de mi vida. Recuerdo ese viaje. Lucia a todas luces normal hasta que en una el avión da un bajón violento. Si mal no recuerdo, agache mi cabeza y hice la oración que me habían enseñado. Tal vez con modificaciones en vista de que era una rededicación, no creo que las palabras sean lo importante. Creo que lo importante es la intención. Creo que sin dudas fue un momento de intimidad con el dios cristiano. Dios que he concebido como el papá de Jesús, como el dios de mis antepasados judíos y como mi padre celestial y eterno. Comenté lo sucedido con mi papa. Me divertí diciendo que el piloto era cristiano y quería que los pasajeros con cuentas pendientes ante Dios las saldase. 

Hay un dicho que me ha influido: el teólogo occidental habla sobre Dios y el teólogo oriental conoce a Dios. Verdaderamente, creo que es posible que algunas personas sobrevaloren el rol que tener las “ideas correctas” sobre lo divino puedan tener en que Dios nos vea con buenos ojos. Por eso, consideré que más allá de confesar una idea ortodoxa sobre quién fue Jesús, lo importante fue mi intención. ¿Y cual fue mi intención? Tras suponerme a segundos de un reencuentro con Dios mediante el pase de planos, en esa meditación, hice lo que con todo mi ser y en el fondo más profundo de mi ser era lo debido, lo correcto, lo que estaba bien: confesar una idea ortodoxa de la persona de Cristo. Mas, me pregunto: ¿fue la confesión de un teología ortodoxa lo importante? ¿O fue lo importante que pudiendo escoger hacer lo que a mi entender sincero en ese momento estaba mal, escogí hacer lo que entendía era bueno? Me atrevo a decir, medio en broma, que tal vez lo importante era el deseo sincero de tener una teología ortodoxa. 

Entiendo que la Iglesia Católica ha emitido documentos desde las más altas esferas sobre el tema, al tratar la salvación de los no católicos. Creo que es una cuestión que todas las religiones tratan: ¿Qué será de los que no piensen igual que nosotros?. El cristianismo, después de todo, no es la religión más vieja o más grande. Creo que eso nos llama a la tolerancia. 

Me viene a la mente una página católica que visite cuando exploraba si había más verdad en el catolicismo romano o en el protestantismo. Esa pagina tenia un enlace que rezaba algo así como “como ir al cielo después de morir”. Me llamó mucho la atención porque el evangélicalismo daba respuestas sencillas a esta pregunta tan importante. Me gustó lo que vi ahí. Responden que para ser salvados hay que permitir que Jesús nos llene de su amor. 

Creo que la conciencia es importante y tener la conciencia tranquila un bien invaluable. Creo que es vital esto. 400 años antes de la llegada de Cristo, ya Sócrates nos decía que “una vida sin examinar no vale la pena vivir”. Yo me he encontrado muy útil el preguntarme qué haría, que sentía y qué diría de encontrarme al frente de un Dios bueno, justo y todopoderoso. Recomiendo este ejercicio. Creo que, mediante el, revaloro mis prioridades, combato la dejadez y autoanalizo mi coherencia. Mis mejores deseos. Bendiciones en abundancia. Gracias mil.

Sunday, March 22, 2020

¿Es la bestia inferior al dios?



Como estudioso del homo sapiens sapiens, hay un espacio de interacción cotidiana que me intriga: el vestuario. El vestuario es un espacio muy cargado. Para empezar, la mayoria reprimen sus deseos mismosexuales y el vestuario es un campo de batalla. Segundo, la desnudez compartida invita a reevaluar ciertas ideas (así sea de manera inconsciente) como las que tenemos respecto a la valía de la persona por su condición social. Este lugar es un espacio en el cual, por breves instantes, no valen los artículos de lujo como el reloj, los zapatos y el celular. Consecuentemente, “otros atributos” se revalorizan en la construcción de la jerarquía social que está, a mi entender, siempre presenta de manera implícita en los grupos de mamíferos humanos. Otro tema que me intriga mucho, y que en este espacio cobra importancia, es aquel de las reglas no escritas.

Empiezo con este relato pues hoy llego a mi feed de Quora una anécdota. Un episodio que le sucedió a un individuo. Este procede a analizar socio biológicamente lo sucedido.

Habla el hombre sobre como proceder a cambiarse una vez que estaba jugando squash en un club. No recuerdo si él estaba solo o acompañado. Cuenta que el vestuario era amplísimo: cabían por lo menos 20 personas. Sin embargo, entran dos personas mas a vestirse. Toman sus lugares de tal manera que uno de ellos queda justamente al lado de él. Reitero que había espacio de sobra en el lugar para no estar “como sardinas en lata”. El sujeto, admitiendo la aparente no-idoneidad de la situación pide disculpas. Alega que quería estar al lado de su amigo. El relator en cuestión, entonces, menciona que sintió su intimidad siendo violada. Teoriza sobre lo arraigado que está el instinto de manada en los nosotros los seres humanos.

De inmediato, me vinieron memorias y teorías. Me encantan los temas sociobiológicos. En el colegio preuniversitario se me daban mejor las ciencias sociales a las naturales. No obstante eso, en cuanto relacionaba la química y la biología con la política y la sociología la disciplina de Darwin, Fleming, Pasteur y Dawkins cobraba vida. Me encantaba la psicología evolutiva (disciplina que se critica, más entiendo tiene valor). Además, para estudiar desde la ciencia jurídica y la ciencia política el debate en torno a la enseñanza de la biología evolutiva había que saber algo de biologia y quimica. Fue sumamente influyente, a modo de cambio de paradigma, mi descubrimiento de la obra de Edward O. Wilson. He hablado de esto antes. Uno de los grandes debates de hoy es sobre si tenemos o no los humanos una naturaleza innata. La ciencia natural nos puede iluminar mucho en esta área. Es importante la pregunta para la política porque para determinar de qué manera nos organizamos mejor y distribuimos mejor los recursos, hay que analizar en primer lugar como somos los humanos.

Me pareció comico el episodio. Algunos pueden pensar que el muchacho que se cambio cerca de quien hace la anectdota es homosexual. No se si lo es, pero entender que es mas homosexual que heterosexual por ese comportamiento es un absurdo. Las mujeres frecuentemente, al menos en mi cultura, gustan de ir al baño juntas. No por eso son, necesariamente, más lesbianas que heterosexuales. Tenemos el instinto de andar juntos y buscar seguridad en los números porque eso nos ayuda a sobrevivir. Después de todo, los abrazos crean oxitocina: una hormona que nos hace sentir bien. La sentimos, tambien, cuando nos acurrucamos con animales. Creo que hasta cuando compartimos con plantas ocurre algo a nivel bioquímico. El otro dia pensaba que hay acciones que nos hacen sentir bien porque son necesarias. No obstante eso, algunos entienden erróneamente lo contrario: hay acciones qeu son necesarias porque nos hacen sentir bien. ¡El orden de los factores, ahi, si altera el producto! Cabe señalar que es cierto que hay seres asexuales y seres solitarios. Entiendo que tienen su propósito en la biosfera.

Yo mismo he sentido el primal llamado a estar en grupo. Hay veces que quiero quedarme estudiando, sin embargo me entra el deseo de buscar compañía. Una contradicción que ocurre en el cerebro cuando la parte más vieja de este órgano pide algo y la que evolucionó más tardíamente pide la otra. Las personas con problemas de comer compulsivamente y de tabaquismo viven esa contradicción a diario. Una parte del cerebro pidiendo otro pastel, y la otra diciéndole que no debería porque escogió querer un cuerpo esbelto. En ese mismo orden quien con mil razones para no encender un cigarrillo, los enciende compulsivamente en búsqueda de ese momento en el cual respirará hondamente e ingresara nicotina a su torrente sanguíneo. Cuando ignoramos nuestros instintos, predomina una parte del cerebro. Cuando no lo hacemos, para bien o para mal, predomina la otra.

Hay quienes se ven tentados a tener sexo sin protección o a violar un mandato judicial de abstenerse de bebidas alcoholicas. Ahi nuestros instintos funcionan en nuestro detrimento. Ahora, en otras ocasiones, creemos algo certero sin motivo logico-racional para creerlo. Ahi nuestros instintos estan funcionando para nuestro bien. A eso algunos lo llaman intuición. Ademas, dependemos de ese instinto cuando manejamos, porque no siempre planeamos la ruta mediante nuestras facutlades logico-analiticas. Por ejemplo, yo bajo de mi cuarto a la cocina sin planificar la ruta.

Hay quienes ven al homo sapiens sapiens como un punto intermedio en una progresión lineal que va desde el antecesor común con los monos hasta lo que sea que depara nuestra adaptación y progreso como especie. Ahora, yo me pregunto ¿qué rol jugarán los instintos en nuestro futuro?. Hay quienes dicen que el hombre es mitad dios y mitad bestia. ¿Soy yo el único que ve implícita, cuando usamos esa frase, a la parte bestia como inferior a la parte divina? ¿Es nuestra parte bestia algo a ser renegado y superado? ¿O es nuestra parte bestia algo a ser celebrado y explorado? El hombre que quiso cambiarse junto a su amigo, por esa decisión, es inmediatamente menos susceptible a ser víctima de la violencia. Con esa acción, también, solidifica su enlace con ese amigo: ahora es más probable que le comparta sus papitas o que le de un préstamo. Ahora, el malo de la película no es el que sintió que su intimidad o espacio personal estaba siendo violado. No, a mi juicio ese instinto es válido también. Tiene que ponerse chivo porque dos extraños están muy cerca de él en un momento vulnerable. Eso incrementa su posibilidad de salir herido en caso de violencia. Así como tenemos el instinto de manada tenemos también el instinto de territorialidad.
           En este caso, sus “partes bestias” le informaron bien a los dos. Aunque, claro, desde antes que el ser humano codificara las normas sociales ya la sociedad ideaba maneras de que los instintos no cercenaron el respeto al derecho ajeno (que es la paz, según Benito Juarez). Y una regla no escrita en los vestuarios es que hay que guardar distancia prudente de personas que no conocemos. Por eso, no siempre debemos escuchar nuestros instintos. Ciertamente, escuchar nuestros instintos “y ya” puede resultar tanto cómico como trágico.

Teoricemos sobre la parte divina. Leía hace poco sobre cómo el ser humano aparentemente está cableado para no colaborar con miembros de grupos distintos al nuestro. Eso explicaría porque los gays y los cristianos fundamentalistas no se ponen de acuerdo. Lo mismo los haitianos con los dominicanos. Es interesante lo que aporta para el debate la existencia de “gays cristianos” y “dominicohaitianos”. Ahora, cuando contra todo pronóstico ocurre progreso en la resolución de problemáticas comunes, diría que está predominando la “parte divina”.

¿Es siempre superior la parte divina a la parte bestia? Me encuentro renuente a afirmar eso. Si ves alguien que siempre ha tenido problemas con tu grupo, te pondrás chivo. Yo argumentaría que siempre hay que estar un poco chivo. Son muchos años de programación y resentimiento estorbando buenas relaciones. Eso no se supera de la noche a la mañana. He ahí la importancia de instituciones fuertes en la sociedad que nos permitan ser seres humanos. Cortes rápidas y eficientes que medien, para no tener que recurrir a hacer justicia con nuestras propias manos y que sirvan para disuadir a cualquier malhechor en primer lugar. Sin embargo, al ver un “enemigo” de nuestra tribu, tampoco hay que desbocarse en hacer más difícil la interacción. Argumento que hay que permitir que nuestro dios interno y nuestra bestia interna se desarrollen en perfecta armonía. Perdonar, pero no olvidar. Darse a respetar, pero no agredir. Compartir, pero defender lo propio. Hacer lo que más me conviene, pero respetando el derecho ajeno.

Me viene a la mente el tipo que quiso cambiarse junto a su amigo. ¿Como pudiera obtener los beneficios que ese gesto de amistad le proporcionasen (de manera inconsciente, claro, no se trata de ser interesado) respetando el derecho del otro a no cambiarse con extraños desnudos en incómoda proximidad? En la vida hay dilemas morales parecidos: cuando un amigo nos pide que hagamos trampa en clases o en los negocios, cuando nos enteramos que alguien cercano y querido está haciendo lo mal hecho,  cuando le llevo un guineo a mi novia a clases “porque estoy caliente” pero una compañera hambrienta me lo pide al ver que tengo dos… ¡hay un sin número de situaciones en las cuales nuestra parte animal y nuestra parte divina entran en conflicto!

En cierto sentido, hay que superar nuestra parte animal. Cito a cuando nos pide que comamos en detrimento de nuestra salud. Sin embargo, expertos en alimentación nos sugieren que cuando queremos comer en demasía, debemos hacerlo porque privarnos de ese momento solo lo volverá más seductor y el deseo de vivirlo más poderoso. Aquí vemos la entrega a la parte animal como puerta para superarla.
En cuanto al sexo ocurre algo similar. Hay quienes ven el privarse del sexo como la puerta para avanzar espiritualmente. Sin embargo, tenemos a quienes entienden lo contrario: el disfrute del sexo como puerta para dicho acelerón del progreso de nuestra alma. Los ascetas contrapuestos a los tántricos. ¿que opinan ustedes? ¿Es la entrega a la parte animal la via para superarla? ¿o es dejarla morir de hambre la puerta para vencerla?

Reitero tambien, ¿es la parte animal algo a vencer? Los dioses griegos eran dioses, y no por eso dejaban de sentir celos o ira. No debajan de hacer triquiñuelas, de tener banquetes, de tener sexo. En la Biblia, Jehova tambien es presentado como susceptible a los celos. ¿Son los mismos dioses que ha tenido la humanidad aun bestias en cierto sentido? ¡Veo que tienen su parte animal! Tal vez es simbiótica la relación entre la parte bestia y la parte divina… Mientras más divinos, mejores bestias. Y mientras más bestias, mas divinos. Aunque claro, todo en su justo lugar: un desequilibrio echa por la borda el teorema.

Tomemos como ejemplo el coronavirus. Hay quienes han citado a la hipótesis Gaia y dicen que es una manera de la tierra autorregularse. El hombre ha abusado de la tierra, comportándose como ser omnipotente y omnisciente hasta que llega el planeta a devolverlo a su lugar. Tal vez nos faltó ser un poco más bestias. Aunque, claro, el ser en exceso bestias nos ha traído horrorosos crímenes de guerra. Tal vez aplica el viejo adagio popular: todo en exceso es malo.

El coronavirus, dice Zizek, trae la contradicción que nos obliga simultáneamente a buscar compañia y a no poder buscarla. Nos hace esta pandemia, más necesitados de compañía humana y a la vez nos lo niega. Pero ojo, el hombre como ser creador ha ideado las computadoras. Via Zoom, YouTube, Skype, WhatsApp, IG Live y demás hemos burlado en parte las prohibiciones del coronavirus. Virus que, como dice un meme, cuando no nos está haciendo exagerar su peligro nos hace subestimar. Zizek habla también de cómo nos obliga a buscar de la ciencia y a re-imaginar nuestra sociedad. El mundo pos-coronavirus, entiendo yo, debe ser más equitativo en la distribución de recursos y más respetuoso de la ciencia natural. Asimismo, más respetuosos de los profesionales de la salud mental. Pues lavarse las manos frecuentemente es tan importante como no volverse locos.

En fin, el hombre se crece como un dios y olvida que es un animal. Aunque también vemos que el hombre a veces olvida su potencial divino y se comporta en exceso como un animal. El coronavirus re-equilibra. Argumenta el teólogo Leonardo Boff citando a Lovelock (quien ideó la hipótesis Gaia sobre cómo la tierra se re-equilibra internamente) que el coronavirus restablece los balances de una manera más que literal. Los científicos trabajan rápidamente en la búsqueda de una vacuna. Pero hay gente que aún no cree en las vacunas. Y con todos los sucesos inverosímiles que el afán de lucro ocasiona, yo no los culpo. Espero que sirva esta reflexión para despertar inquietudes que lleven a analizar la vida tanto individual como colectiva más críticamente en pos de su mejora. Como dice una persona: frente al caos inverosímil, a veces basta con crear duda sana. Resultado de imagen para afan de lucro

Friday, March 20, 2020

Ideas en torno a la pelicula Spirited Away





Ayer vi “Spirited Away”. Invite a mi madre a unirseme. Ambos disfrutamos la experiencia.

                                                                           Creo que desde que subieron la película al Netflix dominicano, siento que tengo que verla. Me había percatado de la existencia de esta producción cinematográfica mientras veía una lista con 75 películas que recomienda uno de mis blogs preferidos: HighExistence.com Me rio porque decian que la pelicula es un poco extraña, pero que valía la pena verla. En un principio pensé que era una película de terror en muñequitos. No sabia que esperar.

                                                                           La suben a netflix, y decido ver el trailer para ver si me animo. Sentía, repito, que tenia que verla. Pero no estaba en exceso entusiasmado. Me motivó en gran manera ver que la producción de Miyazaki era la película más taquillera en la historia del Japón.

Ver el bien logrado arte, que refleja la arquitectura característica de ese país, también me motivo un poco. Me considero fanatico de la cultura japonesa… Cuando pequeño algo me obsesionaba de esa cultura, al punto que hice que mi papá fuese a la embajada de la nación nipona a buscarme material sobre su cultura. Despues, no dejaba de ver Pokémon, Yu-Gi-Oh y Sakura Card Captor. Mas tarde, estudie un poquito de Judo y Reiki. Me gusta mucho su tradición de veneración a los antepasados, creo que hay mucho valor en el Shintoismo. Sin mas, me zambullí.

***SPOILER ALERT. ALERTA DE SPOILERS***
La película me pareció un poco lenta y los personajes grotescos. Me recordaron un poco Invasor Zim. Es interesante como la película retrata aspectos de nuestra civilización que nos están aniquilando. Ver eso no tiene que ser placentero.

El amor que todo lo vence entre Chihiru y Haku me pareció sublime y más poderoso de lo que las palabras pueden describir.

Me llamo la atención la escena en la cual el río es restaurado y su espíritu sale impetuosamente despampanante del baño. Tambien, la importancia del oro. Impresionante la importancia que tiene en ese mundo, que por ser espiritual no precluye la existencia de la avaricia. La temática de que hay que trabajar para vivir tambien me llamo la atencion. Así como la glotonería de los padres de Chihiru. La sobreprotección de Yubaba hacia el bebé. La existencia misma del sin-cara. Y todo el rejuego en torno a los nombre y los juegos etéricos de poder de la hechicera protagonista.


Tenía un video “sobao y sin seguro” que abundaba en la simbología espiritual de la producción del youtuber tras el canal Spirit Science. Impresionante lo profundo de la serie.

Algunos puntos a destacar:

1.     El sin-cara intenta comprar amor pero debe aprender que no todo se compra. Al sin cara le sobra el oro pero le faltan muchas cosas. ¿Cuanta gente asi no hay en la sociedad? Cuando Chihiro le da amor, resulta ser tough love. El sin-cara purga con vómitos, tal cual una experiencia chamánica, luego de que chihiro le da lo que el río le entrega a ella en agradecimiento por ser restaurado.
2.     Hay quienes especulan que lo que el río le da a Chihiro en retorno por ser limpiado es medicina enteógena. Quien lo toma sana tras purgar. Esto puede ser simple especulación. 
3.     Los padres de chihiro son convertidos en cerdos, un rejuego con la simbología del cerdo en las sociedades capitalistas. Se señala que andan en audi, no me fije en eso mientras veía la película pero tienen razón.
4.     Yubaba viste como occidental y tiene muebles occidentales. Sus empleados visten y viven como japoneses.
5.     La gemela de Yubaba, quien es una hippie, es identica a ella. ¿Una metáfora para el balance que como occidentales debemos perseguir? ¿Vivir en el mundo donde todo es con fines de lucro pero mantener viva la espiritualidad y la inocencia? El que es diácono los Domingos, es empresario el resto de la semana. El yogi puede hacer negocios con la sabiduría y la medicina. El médico cultiva el teatro en su tiempo libre. El abogado hace política con principios. Todos tenemos dos lados: el que quiere triunfar en el mundo capitalista y el que no quiere perderse en el mundo capitalista. Eso lo retratan la existencia de “las dos Yubabas”.
6.     Dice el ocultista y sacerdote gnostico Lon Milo Duquette que nuestro nombre es lo más poderoso que hay. Yubaba adquiere poder sobre las personas porque les cambia su nombre y a estas se les termina olvidando. Recordando tu nombre rompes el hechizo de Yubaba. ¿Metáfora para la sociedad que nos absorbe hasta que recordemos quienes somos? ¿Paralelo con “el sueño” que describe en sus escritos Don Miguel Ruiz? Recordemos que en la tradición cristiana, el cambio de nombre tiene su historia. El obtener el nombre de un espíritu maligno, en esa tradición, también te da poder sobre la entidad.


En fin, creo que es tremenda producción cinematográfica. Ahora, ¿que es? Si, ¡es una película! Pero, ¿que mas es?

Hace un tiempo un amigo me dijo que no gustaba de ver “fantasías” en la TV. Me chocó mucho esto. Defendí el disfrute de películas como Harry Potter.

¿Que tienen en común producciones como Harry Potter, Pokémon y Spirited Away?

          Yo postulo que todas son ejemplos de lo siguiente: una rejuego de símbolos/arquetipos en una estructura épica monomítica cuya exposición causa al consumidor/espectador/lector algún efecto tangible entre los cuales está, minimo, la catarsis. 

Con rejuego de símbolos, me refiero a que se basan estas obras en imágenes cuya importancia dada se hereda de nuestros antepasado y se encuentra en nuestro inconsciente. En Spirited Away hay tanta mitología japonesa que sobra decir algo más. Harry Potter tiene mucha mitología occidental también. Además, símbolos como El Héroe, Los Amantes y la lucha entre el bien y el mal son bastantes universales.

Con estructura épica monolítica, me refiero a que tratan sobre un héroe y sigue un formato común a muchos mitos. Dicho formato (que conste se ha criticado la teoría del monomito de Campbell más yo creo que tiene valor) lo podemos vivir en nuestra vida, en nuestro dia a dia. Lo viven los héroes de nuestras historias más queridas. Spirited Away es una historia que si le cambiamos el formato o vehículo, bien puede ser una gran épica occidental. Hay quienes argumentan estamos predestinados por la epigenética ha encontrar significado en esa historia. Es como si en nuestro mente y alma hay un pequeño espacio que solo se llena con la épica arquetípica monomitica. A algunos puede molestarlos que use esa metáfora que se reserva usualmente para hablar de Dios (“todo ser humano tiene un espacio en su corazón que solo Dios llena”), más el mensaje de transformación es necesario para el ser humano. Por algo Jesús hablaba de que hay que nacer dos veces. Hay un espacio en nuestro interior que sólo Dios llena y creo que Dios puede hacer eso mediante la exposición del ser humano a la Verdad. Lo dice también la palabra: “conoceréis la verdad y la verdad os hara libre”. Creo que Dios quiere que su pueblo sea libre. Mediante la catarsis, nos liberamos del sufrimiento. Ver ese rejuego de símbolos tan poderosos puede tener ese efecto. Quien lo diria: ver una catarsis puede ser catarsico. Algunos pueden hasta llorar, o tener la sensación de sentirse más ligero. Ver la verdad mediante símbolos es algo poderoso y provechoso. Les recomiendo el filme. Creo que es importante. Y eso, que es viejisimo… ¿Porque se me habra escondido por tanto tiempo esa pelicula? No lo se, pero dicen que cuando el estudiante está listo es que el maestro aparece. Enhorabuena.

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